Los casos confirmados de meningitis en Costa Rica pasaron de 76 en 2023 a 168 en 2025, un incremento del 121 % en dos años, según datos de la Dirección de Vigilancia de la Salud divulgados por el Ministerio de Salud en el marco del Día Mundial de la Meningitis, que se conmemora este 5 de octubre. Los menores de un año registraron el mayor aumento, al pasar de 9 casos en 2023 a 40 en 2025, y representaron el 23,8 % de los casos confirmados el último año.
A escala mundial, la meningitis causó 259.000 muertes y 2,5 millones de casos en 2023, según un estudio publicado en The Lancet Neurology por investigadores de la Universidad de Washington. Los menores de cinco años concentraron más de un tercio de las muertes, y la carga de la enfermedad sigue siendo mayor en países de bajos ingresos, especialmente en el llamado “cinturón africano de la meningitis” (Nigeria, Chad y Níger).
Aunque la mortalidad ha bajado desde 1990 por la aplicación de las vacunas, el avance no alcanza la meta de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de reducir para 2030 los casos en 50 % y las muertes en 70 %.
Según la OMS, una de cada seis personas con meningitis bacteriana fallece y una de cada cinco sobrevivientes queda con alguna secuela. El Ministerio de Salud de Costa Rica llamó a mantener al día el esquema de vacunación —que incluye, desde los dos meses de edad, las vacunas contra Haemophilus influenzae tipo b y neumococo, gratuitas en la Caja Costarricense de Seguro Social— y a reconocer señales de alerta como fiebre de inicio brusco, dolor de cabeza intenso, rigidez de cuello y, en bebés, irritabilidad, rechazo del alimento y fontanela abombada.
“Esta enfermedad puede evolucionar rápidamente y dejar consecuencias graves. Por eso, la prevención es fundamental: mantener las vacunas al día, fortalecer las medidas de higiene, reconocer las señales de alerta y acudir de inmediato a los servicios de salud ante síntomas compatibles”, indicó el director general de Salud, Christian Valverde.
Organizaciones de la salud en el mundo expresan que el regreso de enfermedades que, incluso, se suponía erradicadas o en proceso de erradicación, se deben fundamentalmente a los grupos antivacunas y la desinformación en redes sociales sobre el valor de las vacunas en la salud humana.
Dra. Jennyffer Gonzalez – Directora de la Dirección de Vigilancia de la Salud:


