La Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) aprobó ajustes técnicos salariales adicionales para los médicos especialistas que devengan salario compuesto y cuya remuneración se mantiene por debajo del Salario Global Definitivo.
La decisión, asegura la CCSS, permitirá continuar con la estrategia iniciada en marzo de 2025, orientada a ofrecer a este personal crítico para la oportunidad y calidad de los servicios salarios ordinarios altamente competitivos.
“Esto es parte de los esfuerzos y de las estrategias que nosotros hemos ido complementando para hacer un abordaje integral”, afirmó Mónica Taylor Hernández, presidenta ejecutiva de la CCSS.
Por su parte, el doctor Marvin Palma Lostalo, gerente médico de la CCSS, destacó que el ajuste constituye una de las acciones institucionales dirigidas a favorecer la permanencia de los especialistas en la seguridad social.
“Este ajuste salarial forma parte de la estrategia institucional para fortalecer la retención de los médicos especialistas y demás perfiles médicos categorizados a partir de G-2 dentro de la seguridad social. Los primeros aumentos se reflejarán en las planillas a partir de noviembre y el proceso continuará de manera gradual durante el primer semestre de 2027”, señaló Palma.
Según lo acordado por el máximo ente de la CCSS, se realizarán revaloraciones que podrían ir hasta los ₡350 000 al salario base, según cada caso específico, de los Médicos Asistentes Especialistas (G-2) que cumplan las condiciones definidas. Los ajustes regirán en la primera bisemana de noviembre de 2026, febrero de 2027 y julio de 2027.
Al respecto, el licenciado Gustavo Picado Chacón, gerente financiero de la CCSS, explicó que los tres tractos permitirán avanzar progresivamente hasta cerrar la brecha salarial existente. Precisó que el monto será diferente para cada profesional, según la distancia entre su remuneración y el Salario Global Definitivo.
Asimismo, el órgano colegiado aprobó una revaloración de hasta ₡753 856 al salario base para las categorías G-3 a G-9, dirigida igualmente a quienes mantienen salario compuesto por debajo del Salario Global Definitivo.
“Estos ajustes propuestos para G-2 y para las categorías que van de G-3 a G-9 resultan financieramente viables en el corto y en el mediano plazo”, afirmó.

