El presidente Rodrigo Chaves volvió a emitir un ataque a instituciones democráticas del país, pero esta vez sin ninguna cautela y generando una falacia notable.
Le dijo a un grupo de sus fanáticos de Pérez Zeledón, en la plaza de Pedregoso, que los partidos políticos nombran al TSE y al Fiscal. Chaves llegó a esa “deducción” luego de afirmar que eso sucede porque los “diputados van a representar a los partidos políticos al Congreso y ahí nombran a los magistrados, los magistrados nombran a la Corte Plena, la Corte nombra al Fiscal y nombra al Tribunal Supremo de Elecciones“.
Esa falacia lógica preocupa, porque es claro que los magistrados del TSE son electos por mayoría de la Corte Plena mediante criterios técnicos como currículo, conocimiento y experiencia en el tema, donde ya los partidos políticos no participan, ni los diputados, pero asegurar eso allana el camino al grupo chavista para luego acudir a la excusa de “fraude electoral” en caso de perder las elecciones o no lograr sus propósitos. Es bien conocido que los seguidores del chavismo reproducen en redes que pretenden 40 diputados y presumen de tener el apoyo de grandes porcentajes de población que incluso llegan, para algunos más fanáticos de hasta un 70 a un 85%.
Con gritos, sorna y burlas de diferentes tipos, como ya es usual en sus giras electorales, vociferó: “Y a ustedes les dicen que “las instituciones democráticas” -hace la señal de comillas y voz de persona con Síndrome de Down-“.
Olvida Chaves que por un partido político él llegó al poder y con un partido político pretende llevar su grupo, además omite que la Asamblea Legislativa nombra a los magistrados de la Corte, así como a la Contralora General de la República, mediante votaciones donde gana la mayoría, como sucede en democracia. Usualmente el chavismo habla de los diputados como si fueran una sola unidad o un grupo homogéneo, pero eso es falso: el Poder Legislativo está conformado por diputados y diputadas de diferentes partidos políticos con diferentes ideologías y visiones políticas.
Desde el año 2002, durante todo este siglo, Costa Rica vive un multipartidismo, es decir la Asamblea es conformada por diferentes fuerzas políticas. Esa diversidad ideológica y política es en el marco en que fue nombrada la actual contralora Marta Acosta, no como falsamente dijo Chaves, cuando gritó que fue solamente el PLN. El bipartidismo concluyó con el ascenso del PAC en el año 2002 y cuando se obligó a una segunda ronda en Costa Rica por primera vez desde 1948.
¿Quién entonces debería nombrar los magistrados según Chaves si no son los representantes de diferentes fuerzas sociales y políticas de toda la sociedad costarricense? La única alternativa a esa lógica es un poder único, un dictador. A menos que, de manera absurda, pretenda que esos puestos técnicos de índole jurídica sean elegidos mediante elecciones populares o, peor aún, que los nombre el presidente de turno, lo que obviamente genera un serio conflicto de intereses, porque serían nombrados solamente por uno de los partidos o fuerzas políticas, no por la mayoría de todas ellas.
“¿Quién no entiende que el cuentico de la institucionalidad no es más que eso, un cuento?”, aseveró Chaves Robles en Pedregoso.
“Compatriotas, he visto las camisetas, muchas gracias, he sentido el apoyo”, afirmó sobre las camisetas donde reproducen las vallas publicitarias que piden renuncia de Marta Acosta, contralora, Carlo Díaz, fiscal general, Orlando Aguirre, presidente de la Corte y Rodrigo Arias, presidente del Congreso.

