Carolina Trejo, Sputnik. Todos los domingos miles de ciclistas copan las calles de Santiago y de otras ciudades de Chile para sumarse a las protestas iniciadas el 18 de octubre de 2019. Las ‘cicletadas’ se han transformado en símbolo de denuncia, conciencia y revolución. Desde que empezó el estallido social, las ventas de bicicletas crecieron al menos un 90 %.
Son 14 semanas de marchas sobre ruedas las que completan la llamada Revolución Ciclista. Fueron los primeros en llegar hasta la casa del presidente chileno, Sebastián Piñera, a solo dos semanas de estallar las protestas sociales a lo largo de todo el país suramericano.
“Es apoyar el estallido de forma muy potente, como es tomarse las calles. Porque si te das cuenta miles de ciclistas en la calle ya no hay forma de que pueda actuar ni Carabineros, ni la Policía, nadie. Es ocupar las calles en forma pacífica”, explica a Sputnik el integrante de Revolución Ciclista Carlos Escobar.
Además de denunciar la represión desatada en contra de quienes se manifiestan en las calles, los ciclistas refuerzan la “conciencia que tienen tanto con el medio ambiente como por los derechos en la vía pública”, agrega Escobar y remarca: “ahora también en apoyo a las luchas sociales que se están dando en Chile”.
Han recorrido cientos de kilómetros y diversos lugares en acciones que buscan manifestar el rechazo y descontento por las políticas sociales y económicas establecidas hace más de 30 años en Chile. Para el periodista Eduardo Luengo, quien participa activamente de las cicletadas, la “bici” es muy simbólica para el estallido.
“No tan solo es nuestro medio de transporte, sino que también es nuestra forma de protesta”, dice a Sputnik.
¿Qué son cicletadas?
Antes del emblemático 18 de octubre de 2019, los ciclistas tomaban las calles de Santiago el primer martes de cada mes; exigían y siguen exigiendo mejores condiciones viales para esta forma de transporte. El uso de la bicicleta se ha incrementado de manera constante en la capital chilena tras la implementación del servicio metropolitano Transantiago y las alzas permanentes en precio del boleto de los colectivos.
“Esto lleva años en la calle. Muchos años dándose este tipo de manifestaciones. Y no solo en Santiago, sino que en otras regiones existen estos movimientos de ciclistas, los que también han dado la pelea para que se construyan más ciclovías, y para ser escuchados por los gobiernos locales”, recuerda Escobar.
Más bicicletas en las calles de Chile
Después de inicio de la revuelta social el número de usuarios de bicicletas se incrementó radicalmente debido a la disminución o falta de opciones de trasporte en la ciudad. De acuerdo a plataformas de comercio online, como el popular Mercado Libre, entre otros, la búsqueda y venta de bicicletas creció en un 90 % en las primeras semanas pos-estallido.
A estas variaciones en las cifras de usuarios de “bicis” tras las manifestaciones, se sumó el agregar los días domingo como jornadas de protesta en dos ruedas.
“Nos movilizamos el domingo porque consideramos que acá en el país se ve siempre como un día más familiar, de la familia y nosotros todo lo contrario; queremos hacer que el domingo también sea de movilización. Y qué mejor forma de hacerlo que en nuestras bicicletas, llevando carnaval, música, alegría, gritos y protesta a todos lados”.
Las primeras convocatorias dieron cuenta de este aumento de ciclistas, ya que en las Cicletadas de la Dignidad llegaron a reunirse hasta 10.000 personas con trayectos de más de 30 kilómetros que partían y arribaban a distintos puntos de Santiago.
Fue el domingo 3 de noviembre de manera espontánea y masiva que una larga caravana de ciclistas, que se autoconvocó al mediodía en la llamada Plaza de la Dignidad, se dirigió luego a la residencia del presidente Sebastián Piñera. Los ciclistas se desplazaron por avenida Providencia, Apoquindo, Las Condes hacia el sector oriente de Santiago.

