Una expedición de 8 científicos ticos a 3000 mts de profundidad en el Océano Pacífico trajo consigo emocionantes descubrimientos que incluso era pensables
Pulpos, esponjas, octocorales, pulpos Dumbo, peces trípode, estrellas, corales negros y muchos animales que duran cientos de años para crecer, son parte de las especies que tuvieron el privilegio de poder observar a esa profundidad.
La expedición se realizó en el mar profundo cercano a Puntarenas, a bordo del Falkor (too), un moderno buque de exploración oceanográfica propiedad del instituto estadounidense Schmidt Ocean Institute.
El barco Falkor (too) está equipado con tecnología moderna para la investigación y la divulgación científicas, como es un enorme robot para la recolección de muestras en el fondo marino, según informó la Universidad de Costa Rica. De los 8 expedicionarios, 6 fueron de la más avanzada universidad de Centroamérica.
Durante 3 semanas, un grupo formado por especialistas en biología, geología, física y microbiología de varias universidades y centros de investigación de Estados Unidos, Canadá y la mitad de Costa Rica, se adentraron en el abisal profundo del Pacífico, donde la placa Cocos se mueve constantemente provocando sismos de todo tipo.
La odisea de los pulpos
“El objetivo del equipo investigador era explorar el Dorado, un área de antiguos volcanes submarinos que había sido visitada en el 2014 y que, en ese momento, dejó una serie de interrogantes sobre la congregación de cientos de pulpos en un pequeño espacio. De ahí el nombre que recibió la expedición: La odisea de los pulpos (The Octopus Odyssey Expedition)”, informó la UCR.
Según recogió la UCR, el Dr. Jorge Cortés Núñez, profesor emérito de la UCR y cojefe científico de la expedición, “recuerda que hace unos diez años se había hecho una expedición al mismo lugar, en la cual se observó un fenómeno poco común”.
“Este consistía en la incubación de pulpos en un área donde hay emisiones de agua más caliente, producto de su recorrido en el interior de la corteza, y encuentra salida en zonas de descarga en afloramientos rocosos pequeños, como el Dorado. A esa profundidad (3 000 metros), el agua normalmente tiene una temperatura de 2 Co y en ese lugar está entre 8 Co y 12 Co“, explican.
Los científicos intentaban entender si el Dorado atraía a los pulpos y si las hembras llegaban allí a poner sus huevos. Una hembra puede poner hasta 180 000 huevos en solo dos semanas y estos duran hasta cinco años en eclosionar, se informó.
“Los pulpos son animales extraordinarios, muy inteligentes y tienen unas estrategias evolutivas impresionantes. Cuando la hembra pone los huevos, se queda allí cuidándolos hasta que eclosionan y luego muere, porque deja de alimentarse”, agrega Cortés.
Descubrimientos
“Creo que estas muestras que tengo aquí para estudiarlas son de una especie nueva”, asegura la Dra. Odalisca Breedy Shadid, especialista en octocorales del Cimar y del Centro de Investigación en Estructuras Microscópicas (Ciemic).
Se trata de octocorales, “organismos que, a diferencia de los corales que conocemos, no forman arrecifes; además, están constituidos por pólipos y cada uno de estos por ocho tentáculos”.
“Son corales que llegan a crecer mucho, hay algunos que miden hasta tres metros y medio de alto y tres metros de ancho”, detalla la científica.
Si bien los octocorales no son tan abundantes en el fondo marino, su importancia ecológica es fundamental en esos ecosistemas para la supervivencia de muchos otros organismos.
Exploración geológica
También los temas geológicos fueron parte de la expedición, porque “la zona explorada posee interés geológico porque está ubicada en el norte del Pacífico costarricense, proveniente de la Dorsal del Pacífico Oriental (cordillera submarina)”.
La especialista en micropaleontología de la Escuela Centroamericana de Geología, María Isabel Sandoval Gutiérrez, explica que estos estudios del sedimento cuentan “una historia geológica sobre los cambios y los aportes mineralógicos y de nutrientes a través del tiempo”.
“Necesitamos entender qué ha pasado en el fondo oceánico en el tiempo registrado, conocer las tazas de sedimentación y cuál ha sido el aporte continental al fondo oceánico; es decir, qué llega de los ríos, si el sedimento es más arenoso, de dónde proviene esa arena”, subraya Sandoval.
Siga el video con tomas maravillosas del fondo marino a 3000 metros del Pacífico costarricense:

