Aunque no es suficiente, porque lo importantes es su prevención, ponen 55 rótulos de aviso porque cocodrilos invaden zonas como ríos, ciénagas, playas y otros territorios cercanos a las costas, donde desembocan vertientes de agua.
Sin embargo, en zonas de Guanacaste y del Pacífico Medio y Sur, todavía no han puesto rótulos, así que mucha más precaución. El Minae, de manera irresponsable, anuncia rótulos cuando no están todos instalados.
El país tiene ubicadas las zonas con alta presencia de cocodrilos y caimanes, pero incluso en algunas partes aún se desconoce que haya nuevos grupos de estos animales.
A partir de los datos del Minae, los sitios prioritarios en la colocación de los primeros rótulos incluyeron los ríos Sixaola, Puerto Viejo, Banano, Bananito, río Matina (Puente Negro), puerto de Mawamba y puerto de Caño Blanco (Siquirres). Se continuará con la colocación de un rotulo en el territorio indígena bribri de Kéköldi (ADITIKA). Se suman otras playas como Manzanillo de Cóbano, en el puente de Lepanto y en Atracadero del ferry hacia Playa Naranjo.
La recomendación fundamental es “evitar a toda costa, cualquier tipo de acercamiento o interacciones entre seres humanos y estas especies de comportamiento impredecible“. Es importante entender que estos animales comen seres vivos, no muertos, así que todo lo que se mueva puede ser alimento o una amenaza para ellos.
“Como medidas preventivas, se recomienda mantener una distancia segura, no acercarse ni alimentar a los animales, respetar las señalizaciones establecidas y evitar ingresar al agua en áreas no autorizadas”, agrega el Minae.
Encontrarse un cocodrilo o caimán es una posibilidad real en nuestro país y es fundamental romper mitos y seguir estos consejos del ICT y el SINAC:
- Permanezca al menos a 50 metros de la orilla en ríos, manglares o zonas costeras con presencia de estos reptiles.
- No realice actividades como nadar o pescar en el mismo lugar y a la misma hora; estos animales aprenden patrones de conducta y podrían anticipar su presencia.
- Es estrictamente prohibido y es un delito alimentar a la fauna silvestre. Esta práctica altera su instinto, elimina el miedo al ser humano y eleva el riesgo de ataques.
- Mantenga vigilancia permanente sobre niños y mascotas, ya que pueden ser percibidos como presas potenciales por estos reptiles.
- Al viajar en bote o estar cerca del agua, evite asomarse por las bordas o ramas bajas; algunas especies pueden saltar fuera del agua a una distancia equivalente a la longitud de su propio cuerpo.
- Si observa un ejemplar, aléjese con calma. Nunca intente manipular, acosar, ni acercarse al animal bajo ninguna circunstancia.
- Ante una persecución en tierra, corra siempre en línea recta. Es un mito que deba correr en zigzag; estos reptiles alcanzan hasta 11 km/h en tierra y nadan a 32 km/h.
- Durante la época de lluvias, evite ingresar a aguas estancadas o ríos desbordados. Estas condiciones pueden desplazar a los animales hacia viviendas o zonas pobladas donde usualmente no se reportan.
- No manipule pescado ni deseche restos orgánicos cerca de campamentos o centros de población, ya que el olor atrae a estos depredadores.
- Recuerde que estos animales son cazadores activos de diversas especies (crustáceos, peces, aves y mamíferos); no consumen animales en descomposición, por lo que siempre buscarán presas vivas.
Para denunciar situaciones de riesgo, manejo inadecuado de fauna o presencia de animales en zonas urbanas, utilice la línea oficial 1192 o el sistema de denuncias SITADA del SINAC.
Según el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) y el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), se trata del “compromiso de Costa Rica con un turismo que convive en armonía con la biodiversidad, reforzando la imagen de destino seguro”.

