La migración y la gentrificación están convirtiendo a Costa Rica en uno de los 8 países con más población millonaria del mundo.
Henley & Partners, una agencia internacional que promueve la residencia de la ciudadanía según la inversión tiene en su haber la lista de los países donde se puede invertir y vivir en las mejores condiciones.
Jubilarse en Costa Rica
Costa Rica es, según lo promueven, un país que ofrece “el derecho a vivir y jubilarse en cualquier lugar de Costa Rica” por una inversión de al menos $150.000 bajo la categoría de “residencia para inversionistas”.
Es decir, el ciudadano extranjero tiene varias opciones, puede invertir esa cantidad al comprar un bien inmueble, invertir en una sociedad costarricense o en el mercado de valores. Como es lógico, la mayoría compra propiedades. También existe la opción de que los solicitantes deben recibir una pensión mensual vitalicia de al menos USD 1.000 y la pensión puede ser proporcionada por un gobierno o una entidad privada. Finalmente, está la opción de recibir un ingreso mensual comprobado de al menos USD 2,500 provenientes de sus inversiones o negocios del extranjero o de Costa Rica.
La agencia ofrece que “Costa Rica ofrece un paisaje favorable para los negocios, un régimen fiscal favorable y un entorno seguro. Para aquellos que desean residir en esta nación centroamericana con una economía de ingresos medios-altos en constante crecimiento, el Programa de Residencia por Inversión de Costa Rica es la forma más eficiente de adquirir dicho estatus. Bajo este programa, los solicitantes pueden contribuir a la economía del país y convertirse en residentes costarricenses en un plazo de nueve a doce meses, con la posibilidad de adquirir la ciudadanía después de siete años (o cinco años para ciudadanos centroamericanos, iberoamericanos y españoles)”.
Como se puede ver, cualquier extranjero con dinero suficiente puede venir a Costa Rica, adquirir la residencia fácilmente, nacionalizarse en unos años si lo desea y después gastar o invertir su dinero en política si lo desea, además del consumo.
Ese es el caso de Boris Marcheggiani, el venezolano nacionalizado costarricense que es parte del directorio del partido Pueblo Soberano y que ha invertido en vallas publicitarias contra los jerarcas de los poderes del Estado y que respaldan la división de poderes y el sistema de pesos y contrapesos democráticos que Costa Rica construyó como la democracia más sólida del continente.
Los países con más población millonaria
Un gráfico publicado por el economista David Succar muestra los países con mayor crecimiento del número de millonarios en los últimos diez años -sin contar este año-, según los datos de Henley & Partners. Costa Rica ocupa el sétima lugar, principalmente impulsado por la migración:
Como no hay prioridad para la inversión en negocios de Costa Rica, la mayoría de pensionados extranjeros optan por comprar residencias a inmobiliarias en zonas costeras paradisiacas, lo que produce la gentrificación y el apoderamiento de accesos a playas y lugares de acceso público.
Aunque esas personas traen dinero para comprar propiedades y consumo interno en zonas turísticas, al no invertir en el emprendimiento nacional, no colaboran con la dinámica económica y no generan empleos importantes. Es decir, sólo contribuyen a que el país sea cada día más desigual y la primera diferencia visible se da entre esos extranjeros con dinero y los costarricenses sin dinero.
Otro gran problema es que los dueños de propiedades de origen costarricense venden sus propiedades a precios bajos, según avalúos desactualizados o mediante negociaciones engañosas, pero luego las agencias de bienes raíces se aprovechan para venderlas a precios más altos a los millonarios que llegan al país.
Según parece, se requiere una legislación que favorezca y proteja más a los costarricenses ante esta situación.
Evidente afectación ambiental y corrupción
Como ya se conoce, esta migración millonaria también genera presiones para realizar y vender desarrollos inmobiliarios que no respetan la legislación ambiental y tratar de saltarla mediante corrupción o artificios legales, como ha sucedido últimamente en Gandoca-Manzanillo en el Caribe sur y Portalón en el Pacífico sur, como alguna vez sucedió en Guanacaste.
Para muestras, un botón. Un financista de la campaña del actual presidente Rodrigo Chaves, impulsa la construcción de un residencial en Portalón con la afirmación de que “Portalón es el nuevo Tamarindo“, en el entendido de aprovechar las hermosas playas y el entorno entre el Parque Nacional Manuel Antonio y Dominical, pero también aprovechando la cercanía más al sur de las paradisiacas playas de Bahía Ballena.
Como informamos en otro reportaje de Culturacr.net, el Corredor Biológico Paso la Danta -un área fundamental de preservación ambiental-, en Portalón es solamente la punta del iceberg acerca del problema de la falta de regulación y supervisión del estado en proyectos inmobiliarios en la Fila Costeña.
Como denuncian la comunidad y organizaciones ambientales, así como la misma Universidad de Costa Rica desde el año 18, “estas construcciones se han realizado sin ningún tipo de regulación, sin estudios de viabilidad ambiental por parte de SETENA, ni permisos municipales”. Esa es la evidencia de la corrupción que opera. El Ministerio de Ambiente y Energía, encargado de Setena y el Sinac, cerró el proyecto de Portalón, posteriormente, pero no había actuado antes. ¿Por qué no habían hecho su trabajo con un proyecto de un inversionista de la campaña del presidente Rodrigo Chaves? Usted respóndase.
Esta situación de Portalón fue documentada por el Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos (CFIA), en un estudio realizado en 2024, donde se concluye que el 25 % de las construcciones operan sin permisos.
Cada vez más ricos en el país, ¿pero eso realmente nos beneficia a los costarricenses? Por ahora, dejemos el tema hasta aquí, pero volveremos.
Para ahondar más al respecto:

