Un mastodonte y un perezoso gigantes del Pleistoceno fueron encontrados en un lugar, que se mantiene aún en secreto, en la provincia de Cartago, luego de que una persona detectó algunos restos de esta megafauna de los tiempos más lejanos de Costa Rica.
El personal arqueológico del Museo Nacional se encarga de realizar la excavación profesional en el sitio, donde se confirmó la localización de los restos fósiles, tras las investigaciones desarrolladas por el Departamento de Historia Natural de este museo costarricense.
Según el detalle divulgado, el descubrimiento incluye restos de un Cuvieronius, mastodonte gigante emparentado con los proboscídeos, y un Eremotherium, perezoso gigante que habitó el territorio costarricense hace miles de años. Años atrás, en 2019, también se había descubierto otro perezoso gigante en Coto Brus, cantón de la zona sur, al que se denominó Sibotherium ka, que en lenguaje indígena bribrí significa la “Bestia del sitio de Sibö”.
Fue un ciudadano responsable quien alertó sobre la posible presencia de restos fósiles en una propiedad privada. “Tras la inspección técnica y los análisis correspondientes, el equipo del Museo Nacional determinó que se trataba de piezas de megafauna”.
Esta excavación en particular requiere rigurosidad científica y trabajo especializado en condiciones complejas, debido a la cercanía del sitio con un río y la naturaleza del terreno.
La investigación lleva ya 13 trabajos de excavación y rescate que han permitido la recuperación de 49 piezas fósiles en total, entre ellas una defensa completa de 1,60 metros, un fragmento adicional de defensa, vértebras, fémur, falanges, costillas y otros elementos óseos que continúan en proceso de identificación y estudio.
Los estudios preliminares, a partir de análisis geológicos del terreno y de las distintas capas de sedimentación, estiman que los restos podrían tener una antigüedad de entre 10.000 y 40.000 años.
“Por la magnitud y cantidad de material recuperado, este hallazgo se convierte en uno de los más relevantes registrados en el país en las últimas décadas”, explicó el Museo Nacional.
Según informó la institución cultura de Costa Rica, el equipo técnico está conformado por 12 profesionales en geología, arqueología y biología, con el apoyo de estudiantes de la Universidad de Costa Rica en prácticas académicas. La recuperación de los fósiles está liderada por la geóloga Joanna Méndez Herrera, del Departamento de Historia Natural, con el respaldo de especialistas en conservación y protección del patrimonio cultural del museo.
Además, el proceso ha contado con la asesoría del doctor Lucas Spencer, paleontólogo del Museo de Historia Natural de Nuevo México, y el acompañamiento del doctor Guillermo Alvarado Induni, reconocido geólogo y académico costarricense.
El Museo Nacional pretende retomar su sala de exhibición de megafauna (durante la década anterior tuvo una exhibición muy visitada), donde este descubrimiento se agregaría a la gran colección paleontológica que resguarda la institución.
Este hallazgo fortalece el acervo paleontológico nacional y posiciona nuevamente a Costa Rica en la investigación regional sobre megafauna.
El descubrimiento, además, abre “nuevas oportunidades para la investigación interdisciplinaria, la educación científica y el acceso ciudadano al conocimiento”, agrega el Museo.

