Las primeras conversaciones directas entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra, que estalló el 28 de febrero, se celebrarán este sábado a negociar en Islamabad, capital de Pakistán, con una tregua de doce días como telón de fondo, y múltiples amenazas cruzadas que la hacen frágil desde el inicio.
El vicepresidente estadounidense JD Vance encabeza la delegación de EEUU, acompañado por el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner. Por el lado iraní, llegó una comitiva de más de 70 personas liderada por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, el ministro de Exteriores Abbas Araqchi, y representantes de defensa, economía, seguridad y justicia.
📋 Los datos más relevantes de las negociaciones
- Dónde y cuándo: Islamabad, Pakistán. Conversaciones este sábado 11 de abril.
- Delegación de EEUU: JD Vance (vicepresidente), Steve Witkoff y Jared Kushner.
- Delegación de Irán: Más de 70 personas. Jefes: Qalibaf (Parlamento) y Araqchi (Exteriores). Incluye defensa, economía, seguridad y justicia.
- Condiciones de Irán: Alto el fuego en Líbano y levantamiento de sanciones antes de negociar.
- Condición de EEUU: Ningún acuerdo sin renuncia de Irán a armas nucleares. Trump amenaza con reanudar ataques en 24 horas si no hay resultados.
- Mediador: Pakistán (primer ministro Sharif). La ONU también participa vía enviado Jean Arnault.
- Líbano: Más de 1.900 muertos y 6.300 heridos desde el 2 de marzo. Negociaciones separadas con Israel el martes 14 en Washington, mediadas por Marco Rubio.
Irán no llega sin condiciones. Qalibaf dejó claro que Washington deberá “aceptar los derechos de Irán” y que dos medidas acordadas previamente siguen pendientes: el alto el fuego en Líbano y la liberación de activos iraníes bloqueados. “Ambos extremos deben resolverse antes de que comiencen las negociaciones”, advirtió.
El presidente iraní Masud Pezeshkian fue más directo: si Israel no cesa sus ataques en Líbano, las conversaciones de Islamabad “carecen de sentido.” Irán, dijo Qalibaf, ha venido “de buena fe”, pero “no confía en Estados Unidos” porque Washington “no ha cumplido con sus promesas en negociaciones anteriores”.
Del lado estadounidense, Trump dejó en claro que la paciencia tiene un límite preciso: 24 horas. Antes de que Vance despegara hacia Islamabad, el presidente declaró que los buques de guerra en el golfo Pérsico se están reabasteciendo con “las mejores armas jamás creadas” y que las utilizará “de forma muy eficaz” si no hay acuerdo.
Sobre el estrecho de Ormuz —punto estratégico que Irán controla y cuyo cierre ha disparado los precios del petróleo— Trump afirmó que “no lo permitirá” y que se abrirá “automáticamente”, aunque no aclaró cómo. El único criterio irrenunciable de EEUU, dijo, es que Irán no tenga armas nucleares: “Eso es el 99% de todo.”
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, calificó el momento como “decisivo” y agradeció personalmente a su canciller y al jefe del Estado Mayor del Ejército por los esfuerzos que llevaron a esta cita, pero advirtió que la siguiente fase del diálogo será “difícil.”
💡 Dato interesante
Pakistán es un actor diplomático inusual en este escenario: es un país de mayoría musulmana, posee armas nucleares y mantiene relaciones con todos los actores del conflicto. Precisamente su posición como potencia nuclear islámica le da credibilidad ante Irán para mediar en un conflicto que tiene como uno de sus ejes centrales el programa nuclear iraní. El primer ministro Sharif describió la mediación como “un motivo de orgullo no solo para Pakistán, sino para todo el mundo musulmán” — un mensaje que apunta a una ambición diplomática regional que va mucho más allá de este conflicto.
El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió a ambas partes aprovechar la oportunidad para dialogar “de buena fe” en busca de un acuerdo “duradero e integral”, y su enviado especial Jean Arnault estuvo en Teherán el jueves, visitó zonas bombardeadas —incluyendo un centro universitario y un bloque de viviendas destruidos— y se trasladará a Islamabad para apoyar las conversaciones.
Líbano enfrenta negociación propia con el agresor Israelí
El nudo más complejo sigue siendo Líbano. Israel insiste en que la tregua con Irán no lo incluye, mientras los muertos en territorio libanés desde el 2 de marzo ya superan los 1.900, con 357 de ellos caídos solo el miércoles —el mayor ataque israelí en esta ofensiva—, y más de 6.300 heridos.
Sin embargo, el presidente libanés Joseph Aoun anunció este viernes que el próximo martes 14 de abril se celebrará en Washington una primera reunión entre representantes de Líbano e Israel en la sede del Departamento de Estado, con Marco Rubio como mediador, para discutir un alto el fuego y el inicio de negociaciones directas.
Lo que se negocia en Islamabad y en Washington no es solo el fin de una guerra: es si el mundo puede sostener una paz que ninguno de los actores principales parece querer en los mismos términos.

