Los delincuentes vuelven una y otra vez sobre las mismas estafas, mientras inventan nuevas. El Smishing es una forma de decir SMS o ataque a través de mensajes de texto en el celular, se trata de las más viejas formas de estafa cibernética.
Es una forma de hacer Phishing -el término más genérico-. El Phishing es básicamente una suplantación de identidad de un banco o entidad para cometer un crimen financiero y se hace no solo por mensajes de texto, sino también por correo electrónico, WhatsApp e incluso la llamada telefónica, como las famosas que recibe la gente desde la cárcel de La Reforma.
Los ciberdelincuentes buscan “suplantar a entidades bancarias o comercios, con el pretexto de canjear puntos acumulados o liberar paquetes retenidos. Al hacer clic en los enlaces incluidos, las víctimas son dirigidas a sitios falsos donde se les solicita información confidencial”, explica el Banco Nacional.
“Con esos datos, los estafadores logran incluso vincular cuentas o tarjetas bancarias a billeteras digitales en sus propios teléfonos, desde donde realizan compras fraudulentas en comercios, así como también les permite realizar compras a través de internet con los datos sustraídos”, agrega la entidad bancaria costarricense, una de las que no ha podido detener las reiteradas estafas bancarias en el país.
Este delito sigue sucediendo porque tiene éxito y la gente, luego de darse cuenta de una estafa como estas, no denuncian a las autoridades o empresas. Eso permite a los delincuentes seguir operando en la búsqueda de una nueva víctima, normalmente gente inocente.
El Banco Nacional, por ejemplo, le pide que, “si recibe un mensaje sospechoso, repórtelo de inmediato al 2212-2000“. Pero algunos vivillos de hoy hasta lo dan a conocer en redes para presumir que son astutos, pero no hacen la denuncia y eso no permite detener a los implicados.
Recomendaciones clave según el Banco Nacional:
1. Desconfíe de la urgencia. Si un mensaje le presiona para actuar de inmediato, deténgase. Verifique directamente con la entidad a través de canales oficiales.
2. No proporcione datos personales o bancarios por mensaje de texto o llamada telefónica. Active la autenticación multifactor en sus cuentas siempre que sea posible.
3. Evite registrar información bancaria o números de tarjeta en su teléfono.
También hay otras recomendaciones para no caer en esos mensajes:
- Busque faltas de ortografía y gramática deficiente: Si recibe un mensaje de una fuente supuestamente confiable que incluye errores tipográficos, una gramática deficiente o una mala puntuación, es probable que sea una estafa. También sucede con las llamadas, cuando se trata de personas de hablar poco profesional, pachuco o con expresiones de la jerga popular.
- Busque comportamiento agresivo: Si el tema y tono de un mensaje son demasiado agresivos, es probable que sea una estafa. ¿Alguna vez ha visto un correo electrónico en su carpeta de SPAM que dice algo similar a “¡Urgente! Su cuenta está sobregirada por X días. ¡Contáctenos INMEDIATAMENTE”! El objetivo aquí es hacer que se sienta incómodo, se asuste y tome la acción que desean los estafadores.

