Al ser las 2:54 pm de esta tarde, más de 8 horas después del terremoto de Colombia, un fuerte temblor mar adentro, movió la tierra del Pacífico central de Costa Rica.
El temblor, generado por interacción de las placas Cocos y Caribe, bastante usual en la zona, fue de magnitud 5.2 según el Ovsicori y de 4.8 según la Red Sismológica Nacional. La profundidad se calcula entre entre 25 y 35 km, 174 km al Sur de Cobano, Puntarenas o 200 mts al suroeste de Jacó.
El sismo no generó alerta de tsunami ni se han reportado daños en la Comisión Nacional de Emergencias.
El sismo llama la atención porque es por subducción, similar al de Colombia donde las placas Nazca y Sudamericana -del Pacífico- fueron generando fricción hasta que la energía acumulada se liberó como un terremoto. En el Pacífico de Costa Rica es bastante usual este tipo de sismos. Aunque la mayoría no llegan a niveles tan altos, sí se registran una buena cantidad de ellos que causaron daño.
Marino Protti, del Ovsicori, expresó esta mañana que este tipo de terremotos, como el de Colombia, con subducción de una placa “joven” debajo de un territorio no es algo común. En Costa Rica, afirma, hay un sismo histórico que tiene esa condición excepcional:
Sin embargo, el 4 de marzo de 1924 se vivió un terremoto de magnitud 7 en Orotina que dejó decenas de muertos. En toda la costa del Pacífico de Costa Rica han sucedido importantes sismos en la historia reciente que superan la magnitud 7 en escala Richter, como el terremoto de Nicoya de 7.6 en 2012, el de Golfito de 1983 con 7.4, Cóbano de 1990 con 7.3 y Sámara de 1978 con magnitud 7.
Hay que considerar el de Nicaragua de 7.7 que provocó tsunami con daños en Guanacaste, en el año 1992; un año antes se había dado el terremoto de Limón, de 7.7 un 22 de abril de 1991, el más mortífero e intenso de la historia reciente.
En la primera mitad del siglo pasado también hubo sismos que superaron la magnitud 7 en Nicoya, Golfito, Osa, Puerto Armuelles, Punta Burica, entre otros.
Las autoridades recuerdan siempre la prevención en las costas, ante la posibilidad siempre latente de un evento de grandes proporciones en la vertiente y costa del Pacífico costarricense. Aunque, también, puede suceder en cualquier otra parte del país, incluyendo bajo la placa Caribe y la zona sísmica del Valle de El General-Coto Brus.
Recuerde que por ser algo tan complejo, los terremotos no se pueden prevenir y lo mejor siempre es tomar previsiones siempre.

