El Gobierno busca paralizar Congreso al imponer de nuevo el proyecto de jornadas 4-3, según el criterio de todos los diputados de la oposición, incluso la liberal Abril Gordienko, quien manifestó interés en ese proyecto previamente.
Según Gordienko, el Gobierno busca bloquear con este proyecto las iniciativas de ley valiosas que las otras fracciones quieren proponer:
La diputada Claudia Dobles, de la Coalición Agenda Ciudadana, coincidió en que el proyecto no tiene viabilidad política, tiene roces de constitucionalidad y lo único que está haciendo esta convocatoria es bloquear la agenda legislativa, así como el nombramiento de los magistrados suplentes de la Sala Constitucional, entre otras iniciativa valiosas:
El diputado José María Villalta, jefe de la bancada frenteamplista, indicó un criterio similar, además de agregar que esta movida también busca desviar la atención de las graves denuncias de los últimos días que vienen cayendo una sobre otra encima del Gobierno:
Álvaro Ramírez, del PLN, indicó que el proyecto no tiene el apoyo de esa bancada y que se trata de un proyecto que no satisface ni a patronos ni a trabajadores, aunque igualmente trabajarán para solventar las mociones que tienen encima la iniciativa de ley, que según el criterio general, está condenada al fracaso.
Al proyecto aún le restan 1.684 mociones de fondo y 2.564 revisiones, para un total de 4.248 votaciones pendientes.
Pueblo Soberano envía un comunicado genérico sin reaccionar a las críticas de fondo
“Estamos dispuestos a sesionar de día y de noche para avanzar con su discusión. Costa Rica ha esperado demasiado: ya no es momento de seguir pateando la bola, sino de trabajar y tomar decisiones”, comunicó la fracción de Pueblo Soberano, aunque sin mencionar ninguna de las críticas de fondo que plantea la oposición.
“Este proyecto lleva más de 20 años esperando una decisión. Nosotros venimos a tomar decisiones y a saldar esa deuda con Costa Rica. Las jornadas 4-3 vienen a abrir nuevas oportunidades de empleo, atraer inversión y darle al país herramientas para competir y crecer”, afirmó el jefe de fracción, Nogui Acosta.
Tampoco se refirieron a las serias críticas que se le hacen al proyecto por considerarlo una regresión en los derechos de los trabajadores, algunos incluso hablan de volver a las bananeras, donde las jornadas eran y son extenuantes, sin pago de horas extras y sin garantías en muchos casos.

