La Región.cr* | Monseñor Javier Román Arias, presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, pidió perdón por los abusos en la Iglesia y llamó a reforzar la prevención, la transparencia y la justicia durante el V Congreso de Ceprome.
El obispo de la Diócesis de Limón pidió públicamente perdón por los casos conocidos de abusos cometidos en el seno de la Iglesia Católica en el país.
El pronunciamiento se dio durante la apertura del V Congreso Latinoamericano del Centro de Investigación y Formación para la Protección del Menor (Ceprome), donde el jerarca reconoció que la institución no ha sabido cuidar “con suficiente vigilancia y ternura el rebaño que se nos encomendó”, tanto en situaciones de abuso sexual como en casos de abuso de poder, de conciencia y de autoridad espiritual.
“Todo ello hiere y oscurece el rostro de Cristo que deberíamos transparentar. Por eso, hoy, también yo pido perdón de corazón”, manifestó el obispo ante los participantes del congreso.
“Costa Rica no está al margen de la crisis”
Román fue enfático al señalar que el país no es ajeno a la crisis global que ha sacudido a la Iglesia católica en distintos continentes.
“La plaga del abuso es una traición al Evangelio, una herida abierta en el Cuerpo de Cristo y una ofensa grave contra los pequeños y vulnerables que el Señor nos confió”, afirmó.
El obispo describió que las víctimas enfrentan procesos de dolor prolongados que impactan su autoestima, su fe y su estabilidad familiar, y advirtió que los caminos de sanación suelen ser lentos y complejos.
El congreso se desarrolla bajo el lema: “Entre la fe que sostiene, el cuidado que acompaña y la justicia que restaura”. Según Román, no se trata de “un evento académico más”, sino de una expresión del compromiso de la Iglesia por mirar de frente los pecados cometidos y asumir responsabilidades.
Comisiones, denuncias y colaboración con autoridades
Durante su intervención, el presidente de la Cecor aseguró que en Costa Rica existen comisiones para recibir denuncias y que estas no constituyen una “fachada”, sino un compromiso real con la atención y el esclarecimiento de los hechos.
Indicó que, cuando se presentan denuncias formales con pruebas y fundamento, la Iglesia debe actuar sin temor, colaborar con las autoridades civiles y asumir las responsabilidades correspondientes.
Al mismo tiempo, advirtió que pueden existir acusaciones sin sustento que afecten la honra de personas inocentes, por lo que subrayó la importancia de procesos serios, respetuosos del debido proceso y sin juicios mediáticos anticipados.
Referencias al Vaticano y “tolerancia cero”
Román recordó que el Francisco ha hablado reiteradamente de “tolerancia cero” frente a los abusos y ha denunciado el encubrimiento como una herida adicional para las víctimas.
Asimismo, citó al León XIV, a quien atribuyó un llamado a fortalecer la transparencia y la coherencia moral de los ministros religiosos.
Finalmente, el obispo agradeció el trabajo de Ceprome Latinoamérica por promover espacios de reflexión, formación y prevención, en un contexto regional marcado por la exigencia de mayor responsabilidad institucional frente a los abusos.
*En alianza informativa con LR.

