Garúa Teatro estrena su obra “Mi hijo solo camina un poco más lento” en la sala de Gráfica Génesis, con la dirección de Gladys Alzate y escrita por el dramaturgo croata Ivor Martinić.
Desde el próximo 20 se setiembre y hasta el 29 de setiembre estará disponible la puesta en escena en esta sala de teatro, que reúne a seis ganadores de premios nacionales, junto a talentos emergentes, “creando un espacio de diálogo intergeneracional”.
Según la producción, la obra “presenta la vida de una familia enfrentada a la enfermedad neuro degenerativa de Branko, un joven que, a pesar de las limitaciones físicas, enfrenta con valentía los desafíos diarios. A medida que la trama avanza, la obra revela las complejidades emocionales de cada miembro de la familia, tejiendo una narrativa íntima sobre el amor, la pérdida, la aceptación de la diversidad y la búsqueda de la felicidad en medio de la adversidad”.
La directora, Gladys Alzate indica que se trata de un reto notable para los actores y la puesta en escena: “nos embarca en un viaje emocional que exige a los actores y actrices crear una conexión genuina de los personajes con el público, reflejando en el escenario las luchas personales que todos enfrentamos, y cómo las atravesamos en el día a día. Es un recordatorio poderoso de que, aunque la vida permanentemente nos presenta desafíos podemos enfrentarlos gracias a la compañía de las personas que nos aman y amamos también”.
Uno de los objetivos de esta obra es “devolver a la escena costarricense lo mejor del teatro dramático contemporáneo”. Una de las integrantes de La Garúa Teatro, Karla Barquero, afirma que “es fundamental reconstruir propuestas de teatro dramático de calidad internacional, con talento 100% costarricense. Queremos re afirmar que en Costa Rica tenemos la capacidad y el compromiso para ofrecer propuestas escénicas de valor que puedan asumir el reto de abordar textos de gran reconocimiento internacional”.
Carlos Alvarado, reconocido actor costarricense, narra cómo esta obra le plantea un reto personal, por cuando su propia madre tiene Alzheimer: “Interpretar a Oliver ha sido un reto profundo y enriquecedor. Es un personaje lleno de matices y emociones que no solo reflejan la complejidad de las relaciones familiares, sino también la realidad física y emocional que enfrentamos al llegar a ciertas etapas de la vida. Esta obra nos invita a confrontar nuestras propias experiencias. Personalmente, la historia de Oliver ha tocado fibras con mis vivencias junto a mi madre, quien padece de Alzheimer. Este vínculo me ha impulsado a trabajar para transmitir, a través de la obra, la importancia de generar empatía y conexión emocional con el público”, declara Alvarado.
Además de Alvarado, completan el elenco; Vicky Montero, actriz emérita con amplia trayectoria teatral y cinematográfica, como Ana, la abuela de la familia; Karen Mora da vida a Mía; José Elizondo es Robert; Natalia Regidor interpretando a Rita; Winston Washington como Mijael; Karla Barquero en el papel de Sara; Ilse Faith como Doris; Julian Valverde como Tin; y Manfred Ramírez, actor emergente que dará vida a Branko. El equipo creativo incluye a Mariela Richmond, encargada de crear un ambiente que invita a la introspección, a Andrea Charod, cuya iluminación complementa la profundidad emocional de la obra junto a Winston Washington como compositor sonoro.
Las entradas ya están disponibles a través del sinpe móvil 88020411 o en la taquilla del teatro. La preventa tiene un costo de (signo de colón) ₡10.000 y en la boletería física de ₡12.000 abierta los días de función.

