¿Por qué surgió el chavismo en Costa Rica? La pregunta del porqué surge y se empodera el chavismo en Costa Rica viene planteando entre especialistas variadas respuestas y casi todas coinciden con un hecho concreto: la insatisfacción de las demandas ciudadanas y el incumplimiento en la solución de los problemas nacionales.
Eso no parece tener sentido si consideramos que el gobierno Chaves Robles no solucionó ningún problema fundamental y más bien ha empeorado en temas como seguridad, educación, vivienda y desigualdad económica, entre otros. Curiosamente esta administración ha vivido de las obras que generan las instituciones del estado costarricense creadas en el pasado, más que de sus propias obras importantes. Todas las rutas, que parecen planes grandilocuentes, terminaron siendo fraudes, como la del arroz y educación.
Promesas falsas y la oficina de regalías
Pero sí tiene sentido si revisamos la historia costarricense para intentar explicarnos el desencadenante hasta hoy. Sí tiene sentido cuando observamos a un pueblo mal acostumbrado a que la política y el estado sean la oficina de regalías y no el instrumento para trabajar como país soluciones consistentes y a largo plazo.
El problema de fondo es seguir considerando que los políticos o partidos políticos “prometen” cosas. Esa creencia añeja, por la manipulación mediática y de políticos irresponsables, compromete la concepción adecuada de un programa de gobierno y su gran valor para la política sana y democrática. En un programa de gobierno no se prometen cosas, se asumen compromisos de trabajo para orientar la consecución de cosas.
Y esos compromisos deben ser VIABLES, fundamentados y válidos, no solo ofrecer cosas y beneficios inmediatos de corte populista. Sin embargo, durante décadas la política de Costa Rica se basó en ofrecerle soluciones fáciles a las personas, no las que pueden tener alguna dificultad para realizarse. El populismo se alimenta del facilismo y la ignorancia política para prometer cosas que, saben, no podrán cumplir.
Los medios de comunicación han venido contribuyendo, además de las carencias educativas, en la formación de una política primigenia, el analfabetismo político que incluso se encuentra en la mayoría del periodismo actual, que no valora esos compromisos realistas y, mucho menos, analiza la viabilidad de esos compromisos.
¿Por qué la gente quiere soluciones sin hacer nada, sin tener que ayudar y quiere “las cosas regaladas”? Eso es producto de una política clientelista que viene del bipartidismo, donde la gente se mal acostumbró a obtener regalos a cambios del voto y del proselitismo político (los simbólicos pega banderas): un diario, un trabajo, una vivienda, un proyecto comunal prometido.
Quedó el desencanto político
Pero cuando eso dejó de suceder, gradualmente, con el multipartidismo, las personas empezaron a resentirse con la política y los politicos, con las promesas incumplidas, y se generó el rencor que hoy aprovecha el chavismo. Educamos muy mal a los ticos en la política, los volvimos vagos, dependientes de la asistencia y aprovechados. Es duro decirlo, pero así parece. Por ejemplo, sistemas como Sinirube, creado en el gobierno de Carlos Alvarado, dejó de regalar ayudas a los pega banderas y las empezó a dar a quienes realmente necesitan. Esas cosas generaron crispación.
Desde 1949 a 1978 había un momento político muy favorable, pos guerra, con amplia legitimidad política, desarrollo bien orientado con instituciones de alto valor, para cumplir con muchas cosas. Pero de ahí también vino la deuda externa, cuando el estado se hizo tan grande que era inmanejable por su alto costo y las promesas de puestos en el estado eran cada vez más y más inviables. El manejo clientelar es de esa época, con el PLN en los setentas -miles de puestos en el estado- y los ochentas -bonos de vivienda, diarios y demás-. Pero en los ochenta, con los PAEs vino el primer choque y como dice el dicho “ya no había cama pa tanta gente” en el estado, que más bien fue reducido a pesar de la molestia social.
| En síntesis, el clientelismo político, así como el manejo de manipulación mediática y de políticos irresponsables, causaron la situación actual de apatía política y desencanto político de la que se aprovechó el chavismo. Y eso aplica igual con los preceptos socialdemócratas o socialcristianos, que con los neoliberales que luego adoptaron. |
Intentemos imaginar por qué el bipartidismo sucumbió: el PLN y PUSC, conocido entonces como PLUSC -ya no eran diferentes en los noventa-, no pudieron cumplir con todas las dádivas del pasado, con las promesas que seguían haciendo pero sin contenido económico, y haciendo crecer la deuda que, como sabemos, casi revienta en un default antes de la reforma fiscal, a finales de la década anterior.
El multipartidismo era la solución del pueblo para intentar volver a la bonanza de recursos y el resultado fue lo contrario: austeridad y responsabilidad estatal. El PAC vino a combatir el clientelismo e impulsar una reforma estatal ruda para la gente. Eliminó las dádivas a cambio de votos y eso, por supuesto, se lo cobraron. Disminuyó el déficit fiscal que nos tenía al borde, y eso se lo cobraron. Eliminó asesores en sus bancadas y, claro, se lo cobraron.
Pero ojo, eso no fue obra del PAC solamente: la reforma fiscal, la agenda progresista pro derechos humanos que tanto molesta a la derecha conservadora, las reformas en la ayuda social, la ley de empleo público, entre otras medidas, fueron reformas apoyadas por el PLN, PUSC y Frente Amplio -excepto por el plan fiscal y la ley de empleo público en el caso el FA-. El PAC lideró una reforma difícil para el país, pero responsable.
Ahora ese descontento contra el PLN, PUSC, PAC y FA, por actuar responsablemente con acciones políticas impopulares, lo ha aprovechado Rodrigo Chaves y su grupo de aprendices populistas. Sus discursos son claramente enfocados a incitar el odio contra eso que llama “red de cuido” o casta política, aunque eso no soluciona nada.
¿Rencor de clase?
Lamentablemente la gente quiere que le sigan prometiendo, que le sigan diciendo que las cosas se pueden solucionar fácilmente, aunque no se solucionen y no sea posible hacerlo ni fácil y ni rápido, como ilusamente Chaves le dice a la gente, porque “no lo dejan trabajar”.
¿Por qué el discurso chavista se impone a pesar de la realidad? ¿Y por qué sucede que a pesar de la inexistencia de obras y soluciones la gente le cree? Porque el remordimiento por la insatisfacción acumulada se impone. Hoy a la gente no le importa si cumple o no, le importa que se vengue del pasado, de la casta, de las redes de cuido, de quienes están mejor que los demás.
Es principalmente una “venganza de clase”. El marxismo quizás hablaría de un “rencor de clase”(1). pero estos conceptos requieren más análisis.
La gente sigue pidiendo el cambio, aunque no sabe cuál cambio, y que les sigan regalando las cosas o que otros solucionen sus propios problemas, como en el pasado lejano. Por eso no extraña el apoyo mayoritario que tiene el chavismo en las generaciones X y boomers (personas con 45 años o más). Súmele además el machismo empotrado en esas generaciones, que coinciden con el discurso vulgar, chabacano, matón y mentiroso de Rodrigo Chaves. Por supuesto, muchos somos excepciones.
Y como Chaves vio que no se puede como él quería, con sus propios negocios corruptos, optó por culpar a “la vieja guardia”, esa que acumuló resentimientos en la gente. Y sigue aprovechando eso, a pesar de ser un perfecto inútil político que no soluciona nada y más bien enfrenta un cúmulo de acusaciones graves por irrespetar la ley y la Constitución.
El populismo volvió, pero diferente
El populismo volvió con Chaves, porque también estuvo con el bipartidismo en los ochentas y noventas, con algo de clientelismo -entre sus propias redes de cuido-, pero hoy ante todo con un estúpido discurso, vacío y banal, que alguna gente adora, aunque una gran parte de este país sabe que es un discurso de puro humo y despreciable.
La política no puede seguir siendo la falsa panacea o quimera para los problemas de la gente, sino la caja de herramientas para que la gente y el estado trabajen juntos para solucionar esos problemas. Pero los políticos siguen en el mismo relato o perorata de ofrecer lo inviable, lo imprudente y, por tanto, lo irresponsable.
Ganará Costa Rica con el político o la política que venga a decir lo que es viable y lo que no es viable, que nos diga lo difícil que será conseguir soluciones y que ya deje de mentirle a la gente con tonterías que no se pueden cumplir en la realidad del país. Mucha de la madurez política de los países nórdicos se basa en la educación política, pero también en sus políticos estadistas, no politicos buscando el provecho propio o de los grupos de presión o de interés con los que tiene afinidad.
(1) La canción de Joaquín Sabina “El muro de Berlín” usa la frase cuando dice “sobre el rencor de clase floreció el amor, ayer Lenin y Zsa Zsa Gabor se casaban en New York”.

