- Upala, Los Chiles, Guatuso y La Cruz, Costa Rica.
La Región.cr* | La producción de frijol, que durante años ha sido el principal sustento económico de cientos de familias en la Zona Norte Norte del país, enfrenta hoy una de sus peores crisis. Pequeños productores denuncian falta de compradores, reducción en las cuotas institucionales, competencia de producto importado y ausencia de apoyo estatal, en un contexto donde además escasean las fuentes de empleo.
De motor agrícola a actividad en declive
Históricamente, el cantón de Upala encontró en el frijol su principal alternativa económica tras el colapso del cultivo de cacao, afectado por la enfermedad conocida como monilia. Durante años, la cosecha de frijol representó una especie de “aguinaldo” para las familias productoras.
Sin embargo, ese escenario cambió drásticamente. Según datos aportados por productores locales, la producción pasó de más de 120.000 quintales en sus mejores años a una caída cercana al 90% en la actualidad, lo que evidencia un deterioro severo de la actividad.
El drama humano detrás de la crisis
El impacto de esta situación se refleja en historias como la de David Fernández Calero, productor de una comunidad alejada de Upala, quien llegó con 10 quintales de frijol para venderlos, pero no encontró comprador.
Sin recursos para cubrir siquiera el costo del transporte, enfrenta ahora la posibilidad de vender su producto a intermediarios a precios que rondan los ₡20.000 por quintal, menos de la mitad del valor que paga el sistema formal.
Productores coinciden en que los costos de producción —agroquímicos, mano de obra e insumos— dejan márgenes mínimos o inexistentes, agravados por la falta de subsidios o incentivos estatales.
Cuotas reducidas y exclusión de productores independientes
Marvin Jiménez administrador del Centro de Procesamiento y Mercadeo (CEPROMA) de Upala, indicó que el panorama se complica aún más por las limitaciones en la compra institucional la cuota asignada para este año es de 5.200 quintales, mil menos que el año anterior.
Este fue un año favorable para la produccción, el tiempo no afectó la producción y se tiene un producto seco y muy sano pero no pueden comprarlo a los productores por el problema de la cuota asignada por el Gobierno.
La reducción implica que solo algunos productores asociados podrán vender su cosecha, dejando por fuera a productores independientes que no forman parte de cooperativas o estructuras vinculadas al Consejo Nacional de Producción.
La cuota asignada además debe cubrir la producción de los cuatro cantones: Upala, Los Chiles, Guatuso y La Cruz, lo que reduce aún más las posibilidades de colocación.
Importaciones desplazan la producción nacional y los comerciantes les ofrecen pagar a 20 mil colones el quintal.
Otro factor determinante es el cambio en el mercado. Tradicionalmente, compradores de otras regiones adquirían frijol a productores independientes, aunque a menor precio. Este año, sin embargo, esa dinámica desapareció.
Según administradores locales, los compradores están optando por frijol importado, más barato pero de menor calidad, lo que ha desplazado la producción nacional.
La situación también se replica en cadenas comerciales, donde supermercados priorizan productos importados, incentivados por costos más bajos y condiciones favorables de importación.
Sin empleo y sin alternativas
La crisis del frijol se agrava en una región donde las oportunidades laborales son escasas. Para muchas familias, esta actividad representa la única fuente de ingreso.
La combinación de caída productiva, falta de mercado y ausencia de apoyo institucional coloca a los pequeños productores en riesgo de quiebra total, con consecuencias sociales que podrían profundizar la pobreza en estos cantones.
Un llamado urgente
Los productores hacen un llamado urgente a las autoridades para que se revisen las políticas de compra institucional, se generen incentivos para la producción nacional y se regulen las condiciones de importación que, aseguran, los están dejando fuera del mercado.
De no mediar acciones inmediatas, advierten, la producción de frijol en la Zona Norte Norte podría desaparecer, repitiendo la historia del cacao y dejando a miles de familias sin sustento.
*En alianza informativa con LR.

