Un proyecto para despolitizar al Sinart avanzó en la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Asamblea Legislativa con un dictamen favorable y ahora pasará al plenario para su aprobación en dos debates.
El expediente #23.988 Fortalecer la Independencia del Sistema Nacional de Radio y Televisión, “busca despolitizar el nombramiento de la presidencia ejecutiva del SINART”, comunicó el despacho del diputado Ariel Robles, gestor de la iniciativa.
Según el detalle el proyecto fue presentado en octubre de 2023 y “busca que la potestad de elegir al jerarca de la institución recaiga en manos de su Consejo Directivo, quien también podrá reelegirlo o destituirlo. Actualmente ese nombramiento lo hace el Consejo de Gobierno”.
También se propone incluir dentro de ese Consejo a un representante de las personas trabajadoras del SINART, “para que tengan derecho al voto e incidir en la designación de ese cargo. Actualmente solo tienen voz, pero no voto”, detalló el Frente Amplio.
Ambos cambios se logran con reformar el inciso A del artículo 10 y el artículo 7 de la ley constitutiva del Sinart.
“De esta manera la elección del presidente ejecutivo ya no será de resorte del Consejo de Gobierno, lo que daría mayor autonomía y margen de acción al jerarca para tomar decisiones en beneficio de la institución y del interés público, sin estar atado por intereses políticos”, subrayó el diputado frenteamplista Ariel Robles.
Robles recordó que hay casos conocidos de decisiones tomadas que responden a
línea enviada desde Zapote y que, por ejemplo, desembocaron en la creación de la
Comisión Investigadora de los contratos del SINART, en la que se verán directrices
ordenadas por Allan Trigueros, ex jerarca y Fernando Sandí, actual jerarca, a favor
del asesor presidencial Christian Bulgarelli.
El Sinart enfrenta en los últimos años una severa crisis, porque ha sido utilizado para los intereses de propaganda del Gobierno central y un manejo politizado de su presupuesto, que ha sido rechazado en varias oportunidades por la Contraloría General de la República al presentar problemas de ilegalidad comprobada.
Además, la manipulación de su agencia de publicidad para concentrar la pauta estatal con el propósito de condicionar a los medios de comunicación a los intereses del Gobierno, también ha sido un problema serio que enfrenta la institución, donde los criterios técnicos y de su propia subsistencia pasaron a un segundo plano en la reciente administración.


