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Rafa Nadal, el mejor deportista español de la historia, se retira

Rafa Nadal

MONTE-CARLO, MONACO - APRIL 15: Rafael Nadal of Spain in action against Lucas Pouille of France during day four of the Monte Carlo Rolex Masters tennis at the Monte-Carlo Sporting Club on April 15, 2015 in Monte-Carlo, Monaco. (Photo by Julian Finney/Getty Images)

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Europa Press | El tenista español Rafa Nadal echó el cierre a su carrera este martes tras más de 20 años ganando títulos en las pistas de todo el mundo con el sello de un deportista y una persona ejemplar, que traspasó fronteras por su garra y su mentalidad ganadora.

El mejor deportista español de la historia y uno de los mejores de todos los tiempos, a nivel internacional: así se le define a Nadal, en una de las pocas cosas en las que toda una sociedad podría estar de acuerdo. El de Manacor se labró el cariño y la admiración de millones de personas con gestas inigualables sin alzar la voz.

Nacido el 3 de junio de 1986 en Manacor (Mallorca), el ‘rey de la tierra’ termina su camino de leyenda tras 92 títulos (59 en la superficie del polvo de ladrillo), entre ellos 22 de ‘Grand Slam’. Nadal ganó también dos oros en los Juegos Olímpicos (tanto en individual como en dobles) y tiene cinco trofeos de la Copa Davis, el Mundial de tenis que será su despedida.

Le quedaba la ‘Final 8’ de la Copa Davis de Málaga como último servicio a la patria, pero el adiós de Nadal estaba cada día más cerca. Las lesiones y los años pudieron con el 14 veces campeón de Roland Garros, a pesar de que a lo largo de su carrera fue capaz de rebelarse contra la adversidad para seguir compitiendo.

Con todo, en 2023 el cuerpo le dijo ‘basta’ y el balear tuvo que parar. Otras veces tuvo que hacerlo antes y no perdió el tiempo trabajando para volver a ganar, para lo que saltaba siempre a la pista, pero los 38 años y las secuelas de mil batallas no perdonaron. Él mismo pronosticó el 2024 como el posible final y así tuvo que ser, con más problemas y lejos del nivel deseado.

La despedida soñada no se la regaló la Copa Davis ni la tuvo en los siete torneos que disputó este año. Ni en Roland Garros, donde cayó en primera ronda, ni en los Juegos Olímpicos de Paris 2024, donde dejó más imágenes para el recuerdo portando la antorcha olímpica por el Sena o jugando dobles con Carlos Alcaraz. El relevo simbólico que poco después fue realidad.

La irrupción del murciano pareció cosa divina, justo cuando el de Manacor soltaba sus últimos raquetazos. El tenis español parece en buenas manos porque viendo a Alcaraz muchos recordaron los inicios de un Nadal que creció a marchas forzadas, con una cabeza privilegiada y un espíritu trabajador inculcado desde los cuatro años por su tío Toni, su entrenador hasta 2017.

LA GLORIA DE PARÍS, 14 ROLAND GARROS

Rafa Nadal cayó de pie en el circuito de la ATP y en 2005 ganó 11 títulos, entre ellos su primer Roland Garros. Un tenista que parecía sólo músculos y potencia, pero que no tardó en demostrar su calidad en pista dura y en hierba, como pesadilla del entonces mejor jugador del mundo, Roger Federer. Con el suizo le terminó uniendo una relación de amistad, forjada en batallas legendarias.

El de Manacor alcanzó por primer vez el número uno del mundo en 2008, después de ganar Wimbledon, y llegó a estar en la cima del ranking ATP en 209 semanas. Nadal cimentó su leyenda en la tierra batida donde se ganó el apodo de ‘rey’, y en especial en la Philippe Chatrier de París, donde ganó sus 14 Copas de los Mosqueteros.

La última y su último ‘grande’ fue en 2022, cuando tuvo que jugar con el pie dormido por su crónica lesión, la enfermedad de Müller-Weiss. ‘Sí hay dolor’, pero no importaba, el de Manacor fue un ejemplo de superación constante, sin una mala palabra, ni una raqueta rota contra el suelo, sólo aceptar las cartas, trabajar y darlo todo, luchar cada pelota como si fuera la última.

Humildad, deportividad, carácter, esfuerzo, sacrificio, cabeza, los valores del deportista y la persona perfectas acompañaron a Nadal en las buenas y en las malas. El adiós del tenista, aunque esperado, deja un vacío sin parangón en el aficionado español. El deportista que más alegrías ha dado al país, muchas de ellas en Francia para más inri, aunque bien se portaron los galos en Paris 2024 para demostrar que Nadal rompió fronteras.

Un gladiador que ganó 10 veces el Masters 1.000 de Roma, 11 veces el de Montecarlo y 12 veces el torneo de Barcelona, el balear volvió esta temporada como número 600 del mundo dispuesto a intentarlo una vez más. Con la misma rutina de cuando tenía 18 años y ganó su primer título en Sopot, profesional en cada movimiento.

No por visto mil veces dejaba de llamar la atención cómo el español colocaba sus botellas de agua con precisión en el suelo, cómo se secaba el sudor con los mismos gestos o cómo se estiraba el calzoncillo también antes de sacar. Parecía una máquina y muchos aún dudan de que no lo fuera realmente, con un hambre insaciable de ser mejor y ganar cada semana a pesar de todos esos problemas.

LAS LESIONES SIEMPRE A CUESTAS

En más de una rueda de prensa, Nadal tuvo que espantar los fantasmas de la retirada, y no en esta última campaña, sino desde su inicio, cuando en 2005, después de una épica victoria en Madrid, conoció al tal Müller-Weiss. Una lesión con la que tuvo que lidiar desde entonces y que pasó quizá más desapercibida, hasta ese Roland Garros de 2022, que sus problemas con las rodillas.

Las tendinitis (2009), el tendón rotuliano izquierdo (2012), la rodilla derecha (2010), de todo volvió más fuerte, como cuando en 2013 ganó 11 títulos o tras la mitad de 2021 en blanco por el pie izquierdo, que ganó al año siguiente en Australia y en París. Como un tiro hasta un problema abdominal o el psoas ilíaco, fue una carrera contra sí mismo, competidor hasta el extremo.

No fue un camino de rosas, una vida de sacrificio, y en 2015 reconoció la lesión mental, la ansiedad por todos esos percances físicos, siete meses dudando de cómo jugar, miedo de cómo actuar en la pista y fuera de ella para volver a disfrutar del tenis. Cada paso atrás fue para coger impulso, en su épico mano a mano con Federer y, después, con Novak Djokovic, el eterno ‘Big Three’.

Desde este enero, se le resistió la épica final a un Nadal que en 2022 fue padre por primera vez y que sin duda seguirá ligado al tenis, como gran embajador y con la Rafa Nadal Academy by Movistar que abrió en mayo de 2016. Se retira el deportista, pero Nadal trascendió de la pista a lo social, a lo público, comprometido también a través de su Fundación Rafa Nadal desde 2008.

Durante la pandemia de coronavirus, junto a su amigo Pau Gasol, lanzó la campaña #NuestraMejorVictoria con la que recaudaron 14 millones de euros para ayudar a los afectados y su escuela de tenis, donde prima la educación, ha llegado ya a México, Grecia, Kuwait, Hong Kong y Egipto. No hizo nada por caer bien, ni por seguir la corriente, como su ‘fichaje’ por Arabia Saudí para favorecer el ‘cambio’, sino porque hay que ser bueno además de parecerlo.

“Me voy con la tranquilidad de que he dejado un legado deportivo y personal”

El tenista español Rafa Nadal ha asegurado que se retira del tenis “con la tranquilidad” de haber dejado “un legado no solo deportivo, sino también personal”, y ha reconocido que se siente “un privilegiado” por haber disfrutado de una carrera “muchísimo más larga de lo que jamás hubiera imaginado”.

“Me voy del tenis profesional habiendo encontrado muchísimos amigos en el camino. Me voy con la tranquilidad de que, de alguna manera, he dejado un legado no solo deportivo, también personal, porque entiendo que el cariño que recibo alrededor del mundo, si fuera solo por lo que he hecho en la pista, no sería el mismo”, señaló durante su homenaje en la pista del Palacio de Deportes José María Martín Carpena de Málaga.

Además, espera seguir siendo “un buen embajador para el tenis”. “He intentado esforzarme cada día para ser mejor, para cumplir objetivos, pero he intentado hacerlo desde el respeto, desde la humildad, desde el valorar todas las cosas buenas que me han ido pasando. He intentado algo que para mí es lo más importante en este mundo, que es ser buena persona. Espero que así lo hayáis percibido”, destacó.

“Uno nunca quiere llegar a este momento. Sinceramente, no estoy cansado de jugar a tenis, simplemente el cuerpo ha llegado a un momento dado en el que no quiere jugar más al tenis, hay que hay que aceptar la situación. Me siento un superprivilegiado, he podido hacer de uno de mis ‘hobbies’ mi carrera, muchísimo más larga de lo que jamás hubiera imaginado”, prosiguió.

Por otra parte, dio las gracias a todos los que le han acompañado en su carrera. “Gracias al público, han sido 20 años de carrera profesional en los que me habéis llevado en volandas siempre; en los momentos buenos me ayudabais a ganar el siguiente punto y en los momentos malos, sin ninguna duda, me empujabais a seguir peleando. Gracias a toda España, pero también al mundo en general, porque me he sentido superafortunado por recibir tanto y tanto cariño alrededor de todo el mundo y especialmente aquí en España”, manifestó.

También se acordó de su familia, de sus amigos y de su equipo. “Habéis sido una parte inolvidable de mi día a día durante todos estos años. Soy una persona que cree en la continuidad, en mantener a las personas que realmente te quieren y que realmente hacen que tu vida sea mejor cerca de ti. Es lo que he intentado durante toda mi vida, mantener el equipo, mantener a la familia cercana, hacer pocos cambios en mi equipo”, expresó.

“Mi familia no me ha fallado nunca. Han estado conmigo en los momentos en los que las cosas parecían imposibles. En los momentos en los que las cosas iban bien me han mantenido con los pies en el suelo, y creo que eso hace que el momento de hoy y lo que vaya a pasar en el futuro sea realmente más fácil de llevar. Sé que viene un proceso, no sé si difícil, pero de adaptación, y estoy tranquilo porque creo que te he recibido una educación que me permite encarar lo que viene con tranquilidad, con la satisfacción personal de haber hecho todo lo que he podido hasta el final. Estoy tranquilo porque tengo a una gran familia alrededor que me ayuda en todo lo que hago”, continuó.

Entre sus agradecimientos, destacó también a sus principales adversarios. “Mis rivales me han empujado a tener la carrera muchísimo más larga y exitosa que lo que hubiera tenido sin haber tenido grandes rivales enfrente. David -Ferrer- ha sido uno de ellos, y a otros que no están aquí les agradezco haber compartido tanto juntos”, subrayó.

También felicitó al equipo neerlandés de Copa Davis por su pase a las semifinales, así como a la ‘Armada’ española. “Quiero agradecer a todo el equipo español que está aquí, a todos vosotros, que me habéis permitido vivir la ilusión de jugar otra vez la Copa Davis. Es evidente que no ha salido como todos hubiéramos querido, me hubiera encantado poder ayudar más de que lo he hecho, pero sinceramente he dado lo que tenía. Os quiero agradecer de corazón haberme dado la oportunidad de estar los últimos días como profesional en equipo”, indicó.

“Muchos de los momentos más emocionantes de mi carrera los he vivido con muchos de los que de los que estáis aquí. Haber formado parte del equipo español ha sido un increíble privilegio y un honor. Lo hemos disfrutado, hemos conseguido muchas cosas muy bonitas juntos y ahora os toca a vosotros seguir viviéndolas”, continuó.

Entre sus menciones también estuvieron “las compañías y los sponsors” que le han “acompañado en el camino”. “Algunos siguen y han durado toda la vida, otros pasaron por algún momento de mi vida. Sin excepción, increíblemente agradecido por la confianza, por apoyarme de manera incondicional. Ha significado mucho que hayan creído en mí durante todos estos años”, explicó.

“No me quiero olvidar de los medios de comunicación. Sinceramente, habéis estado conmigo acompañándome, contando lo que ha sido mi historia en muchos lugares del mundo. Quiero agradeceros la manera que me habéis tratado la gran mayoría de las veces. A veces me habré equivocado en cosas, habré jugado mal muchos partidos, otros bien, pero me he sentido muy bien tratado por vosotros. Lo más importante para mí es que ha habido siempre una relación de respeto”, destacó.

Por último, “a toda la industria del deporte, la ATP, la ITF, a la Real Federación Española de Tenis y a la Federación Balear”. “A todos los que los que hacéis que este deporte siga estando en la cima del mundo. Somos un deporte global. Hacéis que nuestro deporte siga moviendo a masas y os animo a continuar con el camino que lleváis tanto tiempo ejerciendo”, finalizó.

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