Según el Partido Liberal Progresista (PLP) las razones de Chaves para explotar gas natural en Costa Rica no tienen sustento científico y surgen de “información tendenciosa y desactualizada”.
Según esta agrupación política esos argumentos “son burla a nuestro modelo de desarrollo” porque no tiene claro que la explotación de ese mineral realmente sea amigable con el ambiente, como dijo en su conferencia de los miércoles.
“El jerarca omitió en sus afirmaciones detalles sobre la viabilidad técnica, los alcances, costos y especulaciones de quienes promueven la explotación de hidrocarburos en el país. Asimismo, desconoce que con sus declaraciones pone en entredicho una trayectoria que por décadas a posicionado al país como ejemplo de desarrollo sostenible y modelo de generación eléctrica sustentable”, refutó el PLP mediante un comunicado esta tarde.
El PLP se basa en el décimo octavo informe del Estado de la Nación, donde se razona que “…los efectos ambientales negativos podrían resultar más costosos que los mismos beneficios que podría acarrear la explotación de eso hidrocarburos”.
La fracción legislativa de este partido también denunció que no hay estudios serios actuales, porque los datos que se tienen son de hace 27 años y presentan observaciones muy someras e imprecisas, donde prácticamente cualquier costa del país tendría posibilidad de explotación.
“Cabe destacar que desde 1998 no ha habido ningún avance significativo en la actualización de estos estudios. Además, que desde el 2002, con cada gobierno de turno, se extienden moratorias para que se postergue la posibilidad de abrir este peligroso portillo hacia una voracidad que pondría en jaque la sostenibilidad de los ecosistemas marino-costeros del país”, defiende el PLP.
“En el 2018, este desenfreno llegó incluso a comprometer al gobierno de Noruega, ejemplo que usó el presidente Chaves como modelo a seguir, en los tribunales de ese país por permitir la explotación petrolera en áreas sensibles del Círculo Polar Ártico”, agregan.
La diputada Kattia Cambronero, en particular, destaca que esas aspiraciones no concuerdan con el modelo de desarrollo costarricense, ni tampoco con los modelos de desarrollo que impulsan las nacional del mundo en la actualidad. El modelo de gestión energética de las naciones desarrolladas “mira hacia la generación sustentable. Incluso Costa Rica, siendo un país en vías de desarrollo, presenta indicadores de energía limpia envidiables”, añaden.
Resaltó que países como Noruega, que el presidente mencionó como ejemplo de supuesta explotación ambientalmente sostenible, hoy ya prohibieron vehículos que usen energías contaminantes de combustión para el año 2025.
“En esta misma línea, países que a finales del siglo pasado e inicios del siglo XXI eran potencias en la explotación de combustibles fósiles, ya anunciaron el fin de esa era. Dinamarca acordó prohibir nuevas exploraciones y poner fin a la producción de petróleo y gas en el Mar del Norte para el 2050, la misma fecha que Irlanda. Francia lo hará para el 2040 y España para el 2042”, informa el partido que lidera Eli Feinzaig.
“Costa Rica es un ejemplo en la región sobre la producción de energía sustentable desde hace 70 años, cuando nuestros abuelos pensaron en la energía hidroeléctrica. Hoy Costa Rica ha consolidado una matriz mucho más diversa, pero aún tiene un potencial enorme que aprovechar” comentó la diputada liberal Kattia Cambronero Aguiluz.
Según datos del Centro Nacional de Control de Electricidad (CENSE) para el 2021 en Costa Rica apenas se aprovechó el 0,07% de la energía solar, el 0,54% de la Biomasa, el 12,5% de la energía eólica y el 12,8% de la geotermia.
Cambronero declaró lo siguiente:

