La Región* | En lo alto de las montañas de la Región Huetar Norte, donde la neblina abraza el bosque y el canto de las aves marca el inicio del día, se encuentra la Reserva Natural Montaña Sagrada, ubicada dentro del Parque Nacional del Agua Juan Castro Blanco, un destino que combina sostenibilidad, educación ambiental y turismo.
Nació con la iniciativa de Coopelesca y sus más de 126.500 asociados para proteger nacientes de agua, que abastecen a más de 200 acueductos rurales de San Carlos y cantones vecinos. Además, Montaña Sagrada protege la flora, fauna y el bosque nuboso de San Carlos, lo que la convierten hoy un ejemplo para el mundo.
Desde el 2010, los asociados de la Cooperativa de Electrificación Rural realizan un aporte de capital destinado a la compra de tierras dentro del Parque Nacional, cuyo propósito es conservar la segunda fuente de agua más importante del país, después del Cerro Chirripó.
Con ese aporte de capital se creó un fideicomiso para adquirir hasta hoy 1.140 hectáreas, distribuidas en nueve fincas. La más extensa corresponde a la Reserva Natural, con 700 hectáreas ubicadas a 9 kilómetros al este de Sucre de Ciudad Quesada.
“Creemos que conservar la naturaleza es fundamental para garantizar el agua de las actuales y futuras generaciones, una responsabilidad que muy pocos asumen hoy en el mundo. La Reserva Montaña Sagrada demuestra lo que se puede lograr cuando comunidad y Cooperativa trabajan unidas por un objetivo común”, destacó Omar Miranda, gerente general de Coopelesca.
La Reserva Natural Montaña Sagrada se consolida como un santuario para especies únicas como la rana Vibicaria, el manigordo y el tolomuco, que han encontrado en este bosque nuboso condiciones ideales para su hábitat. Además, se realizan actividades de educación ambiental y el monitoreo de especies de animales y plantas.
Jackeline Rojas, administradora de fincas en conservación de Coopelesca, afirma que han contabilizado 212 especies de aves, entre ellas quetzales y jilgueros. También, han detectado a presencia del tigrillo, del cual no se tenían registros dentro del Parque Nacional.
Montaña Sagrada, una parada turística a visitar
Desde el 2020, la Reserva Natural Montaña Sagrada abrió sus puertas al turismo nacional e internacional como parte de su estrategia de sostenibilidad económica, con atracciones enfocadas en la conexión con la naturaleza, la aventura y el descanso, ofreciendo experiencias únicas para asociados y visitantes.
Con una entrada general de ₡3,500, los visitantes pueden recorrer senderos rodeados de árboles centenarios, cruzar puentes colgantes y disfrutar de impresionantes miradores perfectos para la fotografía. Además, las instalaciones incluyen áreas para yoga, restaurante y espacios accesibles para toda la familia.
Para quienes buscan una experiencia más intensa, la Reserva ofrece “El vuelo del dragón”, una descarga de adrenalina mientras salta de una plataforma elevada y se balancea en una cuerda por un Tarzán Swing, una actividad de aventura para adultos y niños, disponible con un costo complementario accesible.
*En alianza informativa.

