Un sismo interno en el Partido Liberal Progresista se está dando en estos días, ante la renuncia de la tesorera del partido político, así como un grupo de asambleístas que decidieron hacerse a un lado.
Este sería un segundo puñado de renuncias, luego de que la diputada Kattia Cambronero, así como un grupo de asambleístas y miembros de la juventud de ese partidos, decidieron renunciar meses atrás.
Al menos doce asambleístas nacionales, provinciales y cantonales, miembros fundadores, ex secretario general y vicepresidente, ex tesoreros nacionales, y ex vocales del Comité Ejecutivo Nacional, presentaron su renuncia a sus roles dentro del partido.
Poder concentrado y funcionamiento vertical no democrático del partido
En su carta de renuncia, los ex partidarios indicaron que “nos resulta insostenible permanecer en una organización política que ha perdido su rumbo y que se maneja de manera vertical, sin espacios democráticos efectivos para la discusión y el disenso”, un criterio que ya había planteado la ahora diputada independiente Kattia Cambronero.
Los ex asambleístas afirman que no pueden continuar en un partido político “donde la figura del presidente, Eliécer Feinzaig, excandidato presidencial, dos veces jefe de fracción legislativa y posible futuro candidato a la presidencia para el 2026, es la autoridad máxima del partido. Todas las decisiones deben pasar por él, volviendo el partido burocrático, ineficiente y restringiendo el espacio a liderazgos alternativos. Además, se ha normalizado la concentración de poder durante los últimos tres años”.
Además, denuncian que el Comité Ejecutivo Nacional “se ha ido reduciendo y actualmente solo cuenta con el presidente (Eliécer Feinzaig), la vocal y jefa de despacho del diputado Feinzaig (Cati Phillips), el vicepresidente y asesor de la fracción (José Alberto Gatgens), un secretario general suplente (Adrián Alonso Urbina) y una vocal suplente, (Silvia Picado) quien tiene un récord muy bajo de asistencia a las reuniones, según se constata en las bitácoras”.
También denuncian que “los otros órganos del partido son casi inexistentes o están incompletos, ya que muchos de sus miembros han renunciado debido a la ineficiencia e ineficacia de la dirección del partido”. Incluso alertaron que el Tribunal Electoral Interno no se encargó de las elecciones internas para las elecciones municipales. Dieron a conocer una denuncia de los participantes directos en el proceso municipal, quienes “afirmaron no haber sentido apoyo del partido ni de ese órgano”.
Recuerdan que, asimismo, “en los últimos seis meses han renunciado entre 25 y 30 asambleístas nacionales y centenares de miembros de estructuras menores. También han renunciado dos de los seis diputados popularmente electos. Ignorar esta situación es no querer ver la crisis en la que se encuentra el partido”.
Esas y otras razones aducen los ahora ex partidarios, quienes decir mantener el “sueño de tener un partido de principios liberales y progresistas, que sea viable en el escenario político nacional”. Descargue aquí el documento completo, donde se indican ocho criterios en los que se basan para su renuncia.
Renuncia de la tesorera
Laura Álvarez Zarnovski renunció de manera irrevocable: “He tomado esta decisión después de un profundo análisis personal y profesional. Luego de varios años de servir al partido y siendo fiel creyente y defensora de la libertad y la democracia, considero que mi ciclo en el PLP llegó a su fin y es hora de dejar el campo libre a nuevos liderazgos”, indicó Álvarez.
“Me siento especialmente satisfecha por los logros alcanzados en cuanto a los porcentajes de deuda pública obtenidos en las últimas campañas y al fortalecimiento de la transparencia en la gestión”, agregó.
Eli Feinzaig responde ante la situación
Mediante un audio, Feinzaig respondió a la alusión y negó en primer lugar la concentración de poder, además de que reafirmó que él es presidente del partido porque así lo decidieron por unanimidad los mismos asambleístas que ahora se arrepienten:

