Por Franco Alvarenga | Si el presidente hubiera dedicado un poco menos de tiempo a insultar adversarios, desacreditar instituciones y construir enemigos, y un poco más a leer a Sócrates, Platón y Aristóteles, quizá habría encontrado algo inquietante: un espejo escrito hace más de dos mil años. No habría necesitado las profecías de Nostradamus. Le...
30 de septiembre de 2026

