Europa Press | El tenista español Carlos Alcaraz derrotó (4-6, 6-7(4), 6-4, 7-6(3), 7-6(2)) al italiano Jannik Sinner este domingo en la final de Roland Garros más larga de la historia, una remontada de genio y figura para defender corona en París y alzar su quinto ‘grande’.
El momento culminante de la remontada fue, como se muestra en la imagen, cuando iba perdiendo el set y un punto con 40 a 0, pero logró remontar ese punto y recuperar el set hasta ganarlo 7-6.
El murciano dio la vuelta a los dos primeros sets, salvó tres bolas de partido en el cuarto y volvió a ser la bestia negra del número uno del mundo, cinco victorias seguidas ante el dominador del circuito desde 2024, en una Philippe Chatrier españolizada una vez más en el primer año sin Rafa Nadal.
A sus 22 años, Alcaraz escribió otra página dorada de la historia del deporte tras cinco horas y media de máximo nivel y sufrimiento. Sinner, en busca de su cuarto ‘grande’ y tercero seguido tras ganar el US Open 2024 y en Australia este enero, lo tuvo en su mano ejerciendo el despligue de estas dos semanas en el Abierto francés.
Sin embargo, el de El Palmar volvió a ser el freno del de San Candido, verdugo en cinco de las solo ocho veces en las que perdió el italiano de 102 partidos desde 2024. La máquina Sinner gripó ante el robot Alcaraz, un deportista más allá de lo humano que supo adaptarse a su rival y guardar el título de ‘rey de la tierra’.
El español empezó entregando el primer set en una cadena de errores inesperada, después de un tremendo arranque de ambos. El 4-6 del italiano pasó factura a un Alcaraz con esa sensación incómoda de no estar rindiendo al nivel esperado, en busca de ese cambio de táctica que le diera opciones ante un Sinner muy constante.
En el segundo set, la losa creció para el murciano, ya que su rival le dio opciones pero no las aprovechó. El número uno sintió la presión y perdió su saque cuando pudo cerrar la manga, pero fue capaz de elevar su nivel en el ‘tie-break’ para obligar a Alcaraz a remontar por primera vez en su carrera (0-8) dos sets abajo.
Con el apoyo de la central parisina y mucha afición española, el defensor del título ganó cuatro juegos seguidos después de ceder el primero y enseñó los dientes recortando distancias con el tercero (6-4). Tras ceder un set por primera vez en el torneo, Sinner respondió con otro repunte en su tenis, apretando mucho al resto hasta tener esas tres bolas de partido en el noveno juego.
El murciano empezó el repertorio de épica y llevó la manga hasta otro ‘tie-break’ en el que, sin red, recuperó su mejor servicio y creció en confianza para el quinto y definitivo parcial. Para entonces, el recital de los dos mejores jugadores del mundo parecía difícil de mejorar, pero Alcaraz sacó sus dejadas y una derecha ganadora para empezar por delante con un ‘break’.
El pupilo de Juan Carlos Ferrero, con la Philippe Chatrier en el bolsillo, tomó las riendas de una final histórica pero Sinner regresó a la pelea cuando Alcaraz sacaba para cerrar el torneo. El número uno lanzó su órdago para destronar al español pero el rey no se bajó de su posición con una increíble sucesión de puntos para forzar un ‘super tie-break’ donde venció cual leyenda.
Como el año pasado en Wimbledon, el tenista español defendió título en Roland Garros, el quinto ‘grande’ de su palmarés en un perfecto 5-0 en finales, y el 20º trofeo de su carrera. París, donde se le escapó el oro olímpico, se rindió a un Alcaraz que asume con grandeza el testigo de su ídolo, el 14 veces campeón Nadal.
“He tenido que luchar y creer en mí todo el rato”
El tenista español Carlos Alcaraz reconoció que tuvo que sufrir, pero a la vez creer mucho en sí mismo, para conquistar este domingo la final más larga de la historia de Roland Garros, después de salvar tres bolas de partido ante el número uno Jannik Sinner.
“He tenido que luchar todo el rato, creer en mí mismo. Sentí que todo lo que hacía Sinner era bueno, sin errores, golpes ganadores. Era mi pensamiento, tuve que quitarlos de mi mente, tratar de luchar. El apoyo del público fue muy importante, sin ese apoyo hubiese sido imposible”, dijo en rueda de prensa.
Alcaraz mantuvo su récord perfecto en finales de ‘Grand Slam’ (5-0) con la defensa del título en la Philippe Chatrier, aunque empezó dos sets abajo. “Siempre me repito en momentos determinados que tengo que ir a por ello. No tener miedo de fallar. Hoy todo fue sobre todo creer en mi mismo, nunca dudé de mí, por eso saqué mi mejor tenis en momentos cruciales”, añadió.
Durante la entrevista aún sobre la tierra de la central parisina, el tenista murciano elogió a un Sinner que superó por quinta vez consecutiva. “Es un privilegio compartir contigo la pista en cada torneo y hacer historia a tu lado. Eres una gran inspiración para los niños pequeños y también lo eres para mí. Gracias por ser un gran ejemplo, buena suerte y todo lo mejor para el futuro”, afirmó.
Después, en declaraciones a Eurosport, Alcaraz reconoció el orgullo de entrar en la historia del Abierto de Francia con esta final de cinco horas y media. “Ha sido una de las mejores finales de la historia de los ‘grandes’, recuerdo la final de Nadal ante Djokovic en Australia. Estoy orgulloso de haber puesto mi nombre en la final más larga de Roland Garros”, apuntó.
“Es difícil expresarlo con palabras. Haber tenido dos sets abajo, ante Sinner, el mejor del mundo y al nivel que estaba. He puesto mi corazón y he tratado de dar mi mejor tenis. La clave era no rendirse, seguir luchando, punto a punto. No sé cómo lo he hecho. He jugado con las tres ces, lo que decía mi abuelo. He tratado de seguir con actitud positiva, superar los problemas”, añadió.

