Europa Press | Tragedia en Corea del Sur. Las autoridades de Corea del Sur han confirmado que las dos ‘cajas negras’ del avión siniestrado este domingo de Jeju Air, uno de los peores desastres aéreos recientes de la historia del país, con 179 muertos y dos heridos, han sido recuperadas pero una de ellas presenta importantes daños y no descartan que tenga que ser analizada en Estados Unidos.
El avión, con 181 personas a bordo, se estrelló contra un muro del aeropuerto de Muan, en el suroeste del país, tras aterrizar de panza y sin el tren desplegado. Previamente, la torre de control había constatado el impacto de una bandada de pájaros contra el aparato.
Expertos consultados por la agencia oficial de noticias surcoreana Yonhap admiten que un impacto lo suficientemente contundente podría haber provocado un fallo en el sistema hidráulico, mientras que otros profesionales de la aviación consideran que la probabilidad de semejante coincidencia es difícil de asumir.
El daño a la grabadora de datos podría retrasar semanas la investigación del siniestro, según fuentes de la Junta de Transporte Aéreo de Corea del Sur a Yonhap. “La decodificación de la grabadora de datos de vuelo podría tardar hasta un mes”, hacen saber.
En el peor de los casos y si es necesario su envío a la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) de Estados Unidos para su decodificación, el proceso “podría tardar hasta seis meses”.
Una tragedia aérea en un mal momento para el país
Al menos 179 personas han muerto, según el último balance oficial, tras el siniestro de avión ocurrido este domingo en el suroeste de Corea del Sur, donde un vuelo de la aerolínea Jeju Air con 181 ocupantes se ha estrellado contra un muro durante una maniobra de aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de Muan, a unos 290 kilómetros al suroeste de la capital, Seúl.
Solo dos personas, ambas miembros de la tripulación, han sobrevivido al tremendo impacto.
El aparato tocó tierra sobre su panza en torno a las 09.03, hora local, y se salió de la pista hasta estrellarse contra el muro exterior en una bola de fuego extinguida por los bomberos 43 minutos después, con el avión ya prácticamente destruido.
🇰🇷⚠️| Un video captura el momento en que un #Boeing 737-800 con 181 pasajeros a bordo se estrella en el Aeropuerto Internacional de Muan en #CoreaDelSur.
— Diario El Mercurio (@elmercurioec) December 29, 2024
Según Yonhap, se sospecha que el tren de aterrizaje falló debido al impacto de un pájaro. pic.twitter.com/wuD9QJ1zxb
A bordo viajaban 175 pasajeros y seis tripulantes, según el manifiesto de vuelo — un pasaje de 82 hombres y 93 mujeres con edades comprendidas entre los 3 y los 78 años –. El último balance detalla que 22 de los fallecidos ya han sido identificados.
La mayoría de los fallecidos se encontraban en la parte trasera del avión, en el que el grueso de los pasajeros -salvo dos tailandeses- era de nacionalidad surcoreana. Los dos supervivientes están siendo atendidos en un hospital de Mokpo, y su vida en principio no corre peligro pero uno de ellos ha sufrido fracturas de columna que hacen temer a los médicos la posibilidad de que acabe paralizado.
El presidente en funciones del país, Choi Sang Mok, que se ha desplazado hasta el lugar del accidente tras ordenar a las autoridades que realizasen “todos los esfuerzos posibles” en las operaciones de rescate y ha prometido que “el Gobierno no escatimará para apoyar a las familias en duelo”.
Además, el mandatario ha declarado un período de luto nacional de siete días, que comenzará a regir el domingo y durará hasta la medianoche del sábado. Durante la próxima semana, las autoridades locales establecerán altares conmemorativos en el lugar del accidente, así como en 17 ciudades y provincias, incluidas Seúl y la ciudad suroccidental de Gwangju.
Los funcionarios públicos llevarán cintas de luto como muestra de respeto por las víctimas, ha añadido el Gobierno surcoreano.
Por su parte, el consejero delegado de la compañía aérea Jeju Air, Kim E Bae, ha emitido una disculpa pública y trasladado sus condolencias a los familiares y allegados de los fallecidos, asumiendo “toda la responsabilidad como consejero delegado, independientemente de la causa”. Kim, sin embargo, ha querido puntualizar que el avión se sometía a un mantenimiento regular y en ningún momento los controles arrojaron evidencias de mal funcionamiento.
Un equipo de aproximadamente 80 bomberos continúa realizando operaciones de búsqueda y rescate en la zona del siniestro. Sin embargo, dado el grado de destrucción del avión, les está resultando difícil identificar a todos los fallecidos. “Estamos en proceso de recuperar los restos, lo que llevará tiempo”, han relatado.
El siniestro de este domingo es uno de los peores desastres de la aviación civil de Corea del Sur. En 1997, un avión de Korean Airlines se estrelló en la isla de Guam en un siniestro que costó las vidas de 229 personas.
Ocurre además en un momento político crítico para el país, todavía convulso tras la fallida declaración de ley marcial promulgada a principios de mes por el expresidente Yoon Suk Yeol, depuesto por el Parlamento.
Desde entonces el país ha conocido otros dos jefes de Estado más pero el proceso todavía dista de terminar porque el Tribunal Constitucional todavía no cuenta con los magistrados necesarios para ejecutar completamente las destituciones.

