El Ministerio de Justicia y Paz anunció que implementará uniformes obligatorios para las personas privadas de libertad que sean recluidas en el Centro de Alta Contención de Crimen Organizado (Cacco), una medida que, según las autoridades, busca reforzar el control, la seguridad y la identificación dentro del centro penitenciario.
La nueva vestimenta consistirá en uniformes color naranja y con esposas, las cuales serán de uso obligatorio para la totalidad de la población penitenciaria de máxima seguridad. Las autoridades aclararon que los privados de libertad no podrán utilizar prendas provenientes del exterior, como parte de las nuevas disposiciones de seguridad implementadas en el centro.
El ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar, aseguró que la iniciativa responde a criterios de orden y seguridad dentro del CACCO y afirmó que la confección de las prendas no representará un costo adicional para el Estado.
“¿Por qué son importantes los uniformes dentro del sistema penitenciario? Brindan más seguridad, igualdad entre privados de libertad, existe una reducción del comercio de ropa interna; de hecho, en el CACCO los privados de libertad van a utilizar únicamente estos uniformes”, explicó Aguilar. La mano de obra no costará nada a los costarricenses”, señaló el jerarca, al explicar que los uniformes serán confeccionados por mujeres privadas de libertad del centro penitenciario Vilma Curling, conocido como El Buen Pastor.
Según detalló Aguilar, la producción alcanzará aproximadamente 12.000 prendas mensuales, mientras que el calzado será aportado mediante donaciones de empresas privadas.
El ministro aseguró además que la medida busca fortalecer el control interno y garantizar una identificación inmediata de la población penitenciaria de máxima seguridad, bajo un esquema que calificó como de “orden de máxima seguridad en el CACCO”.
De acuerdo con las autoridades, esta es la primera vez desde la década de 1970 que se implementa un sistema de uniformes obligatorios para población penitenciaria en Costa Rica.
Por su parte, la presidenta de la República, Laura Fernández, respaldó la iniciativa y afirmó que la utilización de uniformes estará dirigida exclusivamente a las personas recluidas en el sistema de máxima seguridad.
Asimismo, planteó la posibilidad de que estudiantes puedan visitar las instalaciones del CACCO como parte de una estrategia preventiva dirigida a jóvenes.
“Ojalá podamos hacer algunas giras de centros educativos y de barrios peligrosos del país, donde hay muchachos que creen que delinquir puede ser su estilo de vida. Hagamos unas visitas para que los jóvenes de Costa Rica, que se están animando a meterse en lo que ya sabemos, vean que los va a llevar a vestir ese uniforme. Pongan las barbas en remojo. Estamos a tiempo de que no vayan a la cárcel de máxima contención”. InversiónCosta Rica
La jerarca defendió además la política de endurecimiento penitenciario impulsada por su administración y reiteró que “el que la hace, la paga”.
La implementación de los nuevos uniformes forma parte de una serie de medidas anunciadas por el Gobierno para reforzar los controles dentro del sistema penitenciario y endurecer las condiciones de reclusión para la población considerada de alta peligrosidad.

