La Unión de Gobiernos Locales reaccionó hoy en contra de la actuación del Gobierno Chaves Robles, por medio de Acueductos y Alcantarillados, al imponer su criterio a la fuerza en el caso de la conexión de agua en el Residencial Esperanza en Naranjo.
La entidad que reúne a todas las municipalidades del país recordó que el caso se encuentra judicializado y a la espera de resoluciones del Tribunal Contencioso Administrativo y de la Sala Constitucional.
Por esa razón, lo actuado por el Ejecutivo es una violación a la autonomía municipal, que “constituye un atropello a la institucionalidad y un precedente que debilita la seguridad jurídica de los gobiernos locales”.
La UNGL afirma que la Municipalidad de Naranjo está actuando conforme a derecho y la junta directiva decidió dar un voto de apoyo al accionar del alcalde de Naranjo, Randall ega Blanco.
“Estamos frente a un acto arbitrario que atenta directamente contra la autonomía municipal. No se puede tolerar que, desde el Gobierno Central, se tomen decisiones de manera unilateral y al margen de procesos judiciales vigentes”, afirmó Juan Diego Gómez, presidente de la entidad.
Presidenta ejecutiva del AyA niega afectación a autonomía municipal
Lourdes Suárez negó que haya un atropello a la autonomía municipal, porque el acueducto sigue en manos de la municipalidad:

