“La democracia costarricense se encuentra en un campo minado”, esa es la principal conclusión del investigador del Programa Estado de la Nación (PEN), Rónald Alfaro, luego de investigar lo que sucede con la participación social en los últimos años.
El informe del PEN revela que la participación ciudadana es cada día menor desde hace unos 10 años en lo que respecta a protestas, manifestaciones públicas y afines, si se compara con la década de los noventa, por ejemplo.
Participación social disminuye
El reporte de datos históricos (1992-actualidad) “indican un declive en la articulación de grupos clave como: sindicatos, cámaras empresariales, asociaciones vecinales y personas trabajadoras”, comunica el PEN.
Además, “de acuerdo con la base de datos de acciones colectivas del Programa Estado de la Nación, el año pasado hubo menos protestas, declaraciones, bloqueos, reuniones con autoridades, huelgas, etc., que el promedio anual observado desde que se comenzó a llevar registros hace más de tres décadas, 227 frente a 369″.
“Si se mira por sector, el de personas trabajadoras ha disminuido su activismo paulatinamente desde hace más de diez años. Por ejemplo, en 1995 se registró su pico más alto de protesta, con 457 registros. No obstante, en 2022, el último año para el que se cuenta con datos completos, solo aparecen registradas 66 acciones”, amplía el informe.
Aunque el estudio del Estado de la Nación no lo estudia, el período también coincide con el surgimiento de las redes sociales y cómo las personas ahora protestan usando, diariamente, estos canales de comunicación virtual, aunque por sus vicios propios el uso es cada vez menor en lo que va de de esta década.
Son las universidades estatales las únicas organizaciones que han logrado una convocatoria fuerte en dos ocasiones (2022 y 2023) para defender su presupuesto ante las pretensiones del Gobierno de reducir su alcance y poner su administración en el Gobierno central, es decir, en el ataque a la autonomía universitaria. Recientemente una manifestación con gran diversidad grupos logró un apoyo importante también.
Alfaro también resaltó que las manifestaciones son cada vez más confrontativas, dado que las autoridades no satisfacen las demandas de la sociedad. “Las autoridades no responden en el 60% de las protestas registradas”, especifica el investigador.
El estudio sugiere que la desarticulación social podría obedecer a factores como la disminución del protagonismo de los sindicatos del sector público y la disminución del activismo de actores empresariales, vecinales y de personas trabajadoras.
Libertad de expresión y de prensa bajo amenaza
Por otro lado, se destaca el informe de Reporteros sin Fronteras de 2023 muestra que Costa Rica cayó 15 puestos en la libertad de prensa debido a los “intentos del Ejecutivo por estigmatizar a la prensa crítica”.
“En el ámbito local, organizaciones como el Colegio de Periodistas han compartido su preocupación por la autocensura debido a un clima hostil”, subraya el PEN.
“En tiempos de alto apoyo al Gobierno y baja movilización social, garantizar una opinión pública pluralista es fundamental. Pues, la democracia necesita proveer espacios seguros para disentir”, afirma Alfaro Redondo.
“Dos mediciones indican que, a diferencia del pasado, cuando ante situaciones difíciles del país, la afiliación ciudadana a la democracia aumentaba fuertemente, en la actualidad ese apoyo no repunta o se ha erosionado”, indica el reporte.

Apoyo al presidente cae lentamente
El Estado de la Nación se enfoca más en cómo los ciudadanos participan más o menos en los asuntos públicos. “Cada año damos seguimiento a los aspectos fundamentales que habilitan el sistema democrático en Costa Rica. Este año notamos las mismas tendencias de entrabamiento político y desarticulación social, con el agravante de que la ciudadanía no parece aumentar su apoyo a la democracia”, afirma el investigador Alfaro.
El informe hace hincapié en que el apoyo al presidente Rodrigo Chaves coincide con una época de menor participación social. Aunque Chaves ha ido perdiendo apoyo el proceso ha sido más lento que con otros gobiernos.
La última encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP-UCR) indica que en menos de dos meses el presidente Chaves disminuyó 6 puntos de apoyo, fuera del margen de error del estudio. En ese entonces no había sucedido el bajonazo de la última semana sobre el asunto de seguridad, en el que el presidente renunció a convocar sus proyectos de seguridad y emitió varios exabruptos, nuevamente, contra diputados y Poder Judicial.
El informe del PEN, resalta que los sentimientos negativos hacia el presidente Chaves en redes sociales aumentaron del 32% al 40% entre mayo de 2022 y agosto 2023, mientras que los sentimientos positivos disminuyeron del 65% al 33%, respectivamente, según el Observatorio de Comunicación Digital de la Universidad Latina.






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