La situación en Israel y Palestina se pone al borde de un conflicto mayor. En Culturacr le compartimos varias informaciones relevantes:
Israel atacará territorios de Líbano
El Ejército israelí ha anunciado este jueves que ha atacado varias posiciones del partido-milicia libanés Hezbolá cerca de la frontera con Israel, incluido un puesto de observación desde donde lanzaron misiles antitanques en la víspera.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han indicado en un comunicado publicado en su página web que estos ataques se han llevado a cabo “en respuesta a los incidentes de disparos contra Israel durante el último día”.
La cadena de televisión Al Mayadín ha informado de que uno de los ataques aéreos han tenido como objetivo un monumento de Qasem Soleimani, ex comandante de las Fuerzas Quds de la Guardia Revolucionaria de Irán, que murió en un bombardeo estadounidense en Irak en 2020. La milicia libanesa se ha hecho eco de la noticia, que la ha compartido a través de su canal de Telegram.
En la víspera, Hezbolá anunció la muerte de dos de sus milicianos, identificados como Ali Muhmad Marmar y Taha Abbas Abbas, después de que las FDI interceptaran cuatro proyectiles de un total de nueve en un nuevo fuego cruzado a raíz de los enfrentamientos que estallaron el pasado 7 de octubre con el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
Israel aplica castigo colectivo según Human Rights Watch
La ONG Human Rights Watch (HRW) ha instado este miércoles a Israel a levantar “inmediatamente” el bloqueo contra la Franja de Gaza por las grandes necesidades humanitarias de los civiles, y ha asegurado que el “castigo colectivo” es un crimen de guerra.
“Los bombardeos y el bloqueo total ilegal de Gaza por parte de Israel significan que innumerables niños heridos y enfermos, entre muchos otros civiles, morirán por falta de atención médica”, ha afirmado el director asociado de derechos del niño de HRW, Bill van Esveld.
Estas acciones han sido justificados por las autoridades israelíes como una respuesta “justa” al ataque del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) del 7 de octubre contra el sur de Israel. Sin embargo, han agravado “la prolongada crisis humanitaria derivada del cierre ilegal de Gaza por parte de Israel desde hace 16 años, donde más del 80 por ciento de la población depende de la ayuda humanitaria” y donde la mitad de los 2,2 millones de habitantes son niños.
Según informa la ONG, los médicos del enclave han asegurado no poder atender a niños ni a otros pacientes porque están desbordados debido al número de víctimas. A ello se suma la falta de agua, la contaminación de ciertas zonas por aguas residuales y la falta de espacio para almacenar el “gran número de cadáveres” de forma segura, lo que podría desencadenar brotes de enfermedades infecciosas.
HRW ha criticado las declaraciones que realizó el 9 de octubre el ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, quien anunció “un asedio total (…) sin electricidad, sin agua, sin alimentos, sin combustible. Estamos luchando contra animales humanos, y actuamos en consecuencia”.
“Las leyes de la guerra no prohíben los asedios o bloqueos de las fuerzas enemigas, pero no pueden incluir tácticas que impidan el acceso de los civiles a artículos esenciales para su supervivencia, como agua, alimentos y medicinas”, reza el comunicado de la ONG.
Además, ha reiterado que tanto todas las partes en conflicto deben permitir y facilitar el paso “rápido” de ayuda humanitaria y que la potencia ocupante, según la Cuarta Convención de Ginebra, está obligada a suministrar víveres y medicamentos a la población.
“El bloqueo total de Israel contra la población de Gaza forma parte de los crímenes contra la humanidad de ‘apartheid’ y persecución que las autoridades israelíes están cometiendo contra los palestinos”, ha aseverado HRW.
Las consecuencias de este “bloqueo total” ya se empiezan a notar: numerosas organizaciones humanitarias han notificado ya falta de medicamentos, equipos y suministros médicos o la ausencia de electricidad debido a que la principal planta generadora se ha quedado sin combustible.
Los hospitales, que cuentan con generadores de energía de emergencia, ya están quedando también sin el combustible necesario para hacerlos funcionar.
El comunicado se ha hecho eco de las advertencias de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos en Oriente Próximo (UNRWA) respecto al corte de agua, por el que “la gente comenzará a morir por deshidratación severa”.
“Israel ha cortado los bienes necesarios más básicos para la supervivencia en Gaza, donde hay más de un millón de niños en peligro. Cada hora que continúa este bloqueo cuesta vidas”, ha concluido Van Esveld.






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