Los alcaldes de Cali y Pereira decretaron toque de queda en sus ciudades después de que se reportaran saqueos y problemas de orden público tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste de Colombia el lunes. El presidente Abelardo de la Espriella anunció el despliegue de más de mil hombres para resguardar Cali a partir de este martes.
Según informó Europa Press, el sismo tuvo epicentro a cinco kilómetros de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, con una profundidad de 107 kilómetros. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) lo registró a las 7:34 a.m., hora local.
El propio De la Espriella confirmó la muerte de 111 personas y 87 heridos a nivel nacional, cifra que dio horas antes de que los alcaldes locales reportaran nuevas víctimas por ciudad. El mandatario declaró el estado de “desastre nacional” tras reunirse con el Comité Nacional para el Manejo de Desastres.
El alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, decretó el toque de queda de 6:00 p.m. a 5:00 a.m. en el centro de la ciudad, la Comuna Universidad y el subcentro Cuba. Salazar cifró en al menos 55 los muertos en su ciudad y suspendió las clases “hasta nueva orden” por daños en la infraestructura educativa.
En Cali, el alcalde Alejandro Eder decretó el toque de queda de 8:00 p.m. a 6:00 a.m. y ordenó la militarización de las comunas 19 y 17. Eder reportó al menos 35 muertos, cerca de 700 heridos y 188 desaparecidos en la capital del Valle del Cauca.
Eder declaró alerta roja en los hospitales de la ciudad para reprogramar cirugías no urgentes y concentrar la atención en la emergencia. “Estas primeras 48 horas son críticas para que podamos rescatar con vida a todas las personas que puedan estar atrapadas en los edificios colapsados”, dijo el alcalde caleño.
A nivel nacional, De la Espriella reportó daños en 1.575 viviendas —37 completamente destruidas—, 61 edificios colapsados, 18 centros de salud y 52 escuelas afectadas, además de 18 carreteras dañadas y siete aeropuertos con operaciones interrumpidas.
Estados Unidos anunció una ayuda de 15,5 millones de dólares (unos 13,4 millones de euros) para financiar refugios de emergencia, alimentos y evaluaciones de daños. El Departamento de Estado señaló que su gobierno está “dispuesto” a apoyar a De la Espriella, quien asumió la presidencia de Colombia apenas el 7 de agosto, en la propia ciudad de Cali.





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