El diputado influencer Robert Barrantes parece no tener asesores en el campo jurídico o de las ciencias políticas, que le puedan indicar que no se hacen leyes sobre materias ya reguladas, no tiene sentido.
El diputado Robert Junior Barrantes Camacho presentó, el 22 de setiembre, el proyecto de ley 25.790 para que los conductores de autobús puedan negar el ingreso o bajar a un pasajero que interfiera con la conducción, ingrese a la zona del conductor, manipule los controles de la unidad o lo distraiga poniendo en riesgo la seguridad. Pero se trata de una reforma irrelevante, porque ya la Ley de Tránsito establece la norma para que el conductor actúe en cualquier situación.
El mismo artículo 47 ya lo faculta, desde 2012, a negar el ingreso o bajar a cualquier pasajero que consuma licor o drogas, porte armas u objetos peligrosos, profiera expresiones injuriosas o promueva riñas, lance objetos o dañe el vehículo, o haga mal uso de sus dispositivos internos. La norma no distingue en qué parte del bus ocurre la conducta: el chofer puede actuar ante cualquiera de esos supuestos venga de donde venga el pasajero, así que agregar que sea en el área del conductor es absurdo.
Esto no es nuevo, ya en el pasado el diputado fabricista Ignacio Alpízar había propuesto crear el Día Nacional de la Poesía, pero ya existe ese día. Y existen otros casos registrados.
En un video promocional del proyecto, Barrantes afirmó: “Se acabó el relajo en autobuses, sucede muy a menudo y había que ponerle un freno. ¿Sabía que dentro de un autobús una agresión, una amenaza o una interferencia con el conductor puede poner en riesgo no solamente al chofer sino a todas las personas que viajan en la unidad? Bueno, en nuestro proyecto reglas claras y protección al conductor, sin quitarle derechos al usuario”.
En otra pieza de difusión, el diputado describió su propuesta como una “ley para fortalecer la seguridad en el transporte público” que “busca establecer con mayor claridad cuándo una persona puede ser impedida de ingresar o ser bajada de la unidad, cuando su conducta pone en peligro la conducción y la seguridad de los demás”.
No obstante, no es una reforma minúscula la que logre esos alcances que presume el diputado oficialista, a riesgo de que se considere al proyecto de ley como un proyecto chayote, en palabras de Pilar Cisneros.
El excongresista Ariel Robles Barrantes retomó ese segundo video en su cuenta de Instagram para señalar, en tono satírico, que esa facultad ya existe en la Ley de Tránsito.
La revisión del texto vigente del artículo 47 le da la razón: la norma ya autoriza al chofer a negar el ingreso o bajar a un pasajero por dañar el vehículo o hacer mal uso de sus dispositivos internos, sin necesidad de que la conducta ocurra específicamente en la zona del conductor.




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