ÚLTIMAS
NOTICIAS

¿Y dónde quedaron las glorias de Costa Rica? – Voz Propia

¿Y dónde quedaron las glorias de Costa Rica? - Voz Propia
Haga clic para compartir en su red preferida:

A veces me ataca una desilusión extraña con mi país, como si de repente las glorias de Costa Rica ya no existieran, y aquello que te enseñaron en la escuela, el colegio y la universidad se hubiera difuminado en una nube de humo, CO2.

Más aún: aquello que viviste y pudiste sentir, tocar, amar y te emocionó hasta el alma, de repente ya no está. Y no, no se trata de nostalgia del pasado, de ese costumbrismo que piensa que todo lo pasado fue mejor, porque no, el pasado no fue mejor en todo, sino en unas partes.

Compre el libro Bebidas ancestrales de Costa Rica

Por eso me puse a hacer memoria para comparar ese pasado con el presente, para hilar en el porqué de esa sensación, de ese sentimiento y de ese pensamiento que nos hace percibir una Costa Rica deprimida, decadente y ya sin glorias o hitos históricos valiosos que disfrutar.

Se ha dicho que la década de los setentas fue la de la revolución sexual y el empuje hacia un nuevo mundo lleno de libertades e ilusiones, pero también que la década de los ochenta fue una década perdida, en la educación, en la economía y en otros temas.

La década perdida y de las glorias de Costa Rica

Sin embargo, en Costa Rica los ochentas tienen varios hitos históricos que nos llenaron el alma de orgullo patrio. A pesar de aquella sociedad machista, poco educada y llena de carencias, este país recibió un Premio Nobel de la Paz, cuando realmente eran valiosos y de peso mundial. El istmo salió de guerras y las democracias se fortalecieron.

En 1984 la sele le ganó a Italia en la olimpiadas de Los Angeles con un golazo de Enrique Rivers y en 1990 Costa Rica lograría por fin llegar a un mundial de fútbol, pero no uno cualquiera, no, fue un verano italiano lleno de gloria para un grupo de futbolista amateurs que ganaron a potencias del momento como Escocia y Suecia, y apenas perdió por la mínima con Brasil.

Curso de escritura creativa

Dos años antes, en 1988, en Seúl, Corea del sur, Silvia Poll lograría la primera medalla olímpica del país, cuando Cuba era potencia mundial en los deportes olímpicos. Y dos años antes, en EEUU el costarricense Franklin Chang Díaz se convertía en el tercer latinoamericano en viajar al espacio y el segundo con la NASA (un cubano lo había hecho antes con la URSS). Luego viajó en el 89, años en los que Costa Rica cumplía 100 años de democracia, caía el Muro de Berlín y la URSS se desmoronaba con la Perestroika de Gorbachov (era el fin de la gran y extensa Guerra Fría).

La historia de Chang es proverbial, viajó un puñado de veces hasta ser el latinoamericano que más ha viajado al espacio y recibir un honor que ningún latino ha recibido: ser parte del Salón de la Fama de Estados Unidos. Ya ahí está, con 74 años, impulsando una empresa de energía de plasma en un país donde la ciencia no le importa a la política actual.

Suscriptores sin publicidad

El astronauta costarricense había estudiado en el Instituto de Massachussets -MIT-, un hito para un tico, que pocos han logrado, como recientemente lo hizo Claudia Dobles. Antes la educación de nivel mundial era muy valorada en este país, hoy se desprecia el conocimiento y la ciencia, desde la Universidad de Costa Rica hasta quienes destacan afuera.

Los noventas que formaron una nación en vías de desarrollo

¡Qué época! Luego los noventas fueron años de relativa tranquilidad, pos Guerra Fría y con gobiernos que, lamentablemente, no aprovecharon la bonanza y empezaron a endeudar el país. En los años 2000 el país tenía ya una deuda significativa que iba creciendo sin parar. Fue una época de paz y calma, con la inquietud del cambio de siglo y de milenio, entre muchas tonterías y supersticiones religiosas y sociales.

En 1996, en Atlanta Claudia Poll logrará dos medallas olímpicas -las últimas del país-, una de oro, mientras que José Luis Molina ganaba la maratón de Los Ángeles, hitos deportivos inolvidables. Chang Díaz seguía explorando el espacio y el fútbol entró en un impase de decadencia, hasta que volvió a un mundial en el año 2002, con un equipazo que realizó una destacada actuación. Luego en 2006 se volvió con un desempeño aceptable.

Antes teníamos a la cantante Chavela Vargas, al escritor José León Sánchez, a la actriz Maribel Guardia, al escultor Francisco Zúñiga, quines se rozaban con la crema y nata de las artes en el mundo.

Vamos al grano, programa.

Costa Rica entró al nuevo siglo con ventajas que muchos países ni siquiera soñaban, en contexto regional de paz y democracia.

El nuevo milenio, deuda y un camino casi exitoso

La década del 2000-2010 fue de mayor endeudamiento, pero con extraordinarios indicadores sociales. Costa Rica gozaba de la gloria de ser el país de Latinoamérica con mejores números en analfabetismo, mortalidad infantil, esperanza de vida (se llegó a 77,5 años), cobertura escolar y colegial al 100%, pero la pobreza y el desempleo seguían siendo el talón de Aquiles. Además, casos de corrupción y mucha controversia por el TLC en el año 2007, la reelección aprobada en la Sala IV y expresidentes en la cárcel por sonados casos judicializados.

Aquí usted podrá ver todos las ediciones de VAMOS AL GRANO, el programa que busca poner los puntos sobre las íes y generar conversación crítica.

Sin embargo, eran años de gloria, porque el país tenía mucho de qué enorgullecerse, su protección de la naturaleza, sus indicadores sociales, sus logros educativos y sanitarios, ejemplos para el mundo.

En 2014 se rompe definitivamente el bipartidismo y llegan dos gobiernos del PAC -primero Luis Guillermo Solís-, un mundial de fútbol extraordinario para la historia en Brasil, mientras en EEUU llegaba a la presidencia el primer presidente negro -Barak Obama- y en Costa Rica una mujer había logrado la presidencia en el año 2010. Una época cargada de hitos y glorias, pero el país no despegaba del todo y, en el marco de redes sociales, el descontento popular y la manipulación mediática empezaron a imponerse en la sociedad.

Y nos quedamos sin glorias

Y llega la reforma fiscal de 2019 y la pandemia en el año 2020, dos golpes duros para la economía del país. La reforma era urgente, impostergable, habíamos “vivido de la renta”, como dice el refrán. En la pandemia el país fue ejemplo mundial, uno de los pocos orgullos que hemos tenido, pero grupos de conspiranoicos han querido desteñir ese excelente desempeño de admiración mundial.

Y, desde ahí, el país se quedó sin glorias y los hitos políticos más bien hablan de retrocesos con dos gobiernos populistas autoritarios, cuyos datos y hechos confirman que no han mejorado nada en el país y eso se refleja en otras actividades. Incluso cuando queda el beneficio de la duda para el próximo.

Las noticias relatan el extraordinario desempeño de Sherman Guity en para atletismo y la selección de fútbol tuvo un desempeño pobre en 2018 y 2022, tanto así que ya no alcanzó de aquella generación dorada y no asistirá vergonzosamente al mundial 2026, uno con la gran cantidad de 48 clasificados -por primera vez-. Se habla de Brisa Hennessy en el surf mundial, con hitos circunstanciales y de una muchacha de apellido Valle en el boxeo, que más parece un espectáculo comercial que un deporte. También de Tencio con la BMX.

No sé por qué, quizás por prejuicio personal, pero me queda que estos atletas destacados y los personajes destacados de hoy, aunque son extraordinarios en sus disciplinas, no pueden compararse con nadadores, maratonistas o futbolistas con altas exigencias deportivas de ayer. Y sé que decir esto es incómodo y podría parecer irrespetuoso para esos atletas, a quienes admiro, pero debe decirse también.

Lo cierto es que ninguno ha logrado una medalla olímpica o ha quedado en primer lugar de su competencia -excepto Guity, el mejor deportista de nuestro tiempo-. Es decir, Guity es una excepción de esa regla que nos dice que desde el 2014 no hay glorias deportivas de nivel mundial. Tampoco hay glorias sociales, políticas, educativas y en otros campos, donde más bien el retroceso es evidente.

Hoy la protección de la naturaleza está en crisis contra las arpías del turismo internacional, los derechos humanos son afectados diariamente y los indicadores de salud, así como los educativos, van en franco retroceso. Hoy casi todos los indicadores e hitos, que antes eran nuestro orgullo, están en deterioro y los datos no mienten, vivimos de la renta de lo positivo que se construyó en el pasado reciente (o incluso lejano).

¿Dónde quedaron las glorias de Costa Rica? ¿Qué nos pasó? ¿Será la década de los 20 otra década perdida, sin glorias y sin hitos importantes? ¿Estamos desilusionados y deprimidos?

Este artículo de opinión representa solamente el criterio y pensamiento de quien lo firma. El autor asume cualquier responsabilidad social o legal de lo expresado. Culturacr.net no se hace responsable por consecuencias generadas a partir de esta opinión. Si desea publicar en este medio, contáctenos según estos datos.

Haga clic para compartir en su red preferida:

Leave a Reply

Your email address will not be published.