OPINIÓN. El lobo se cambió de piel. Por Felipe Arauz. Al Gobierno le quedó grande el traje de Progreso Social Democrático, nombre del partido que lo llevó a la presidencia. Ese nombre resultó más bien una piel de oveja con la que se vistió un lobo que de social y democrático no tiene nada, y más bien se dedicó al retroceso, más que al progreso, en esos campos.
En este gobierno hemos retrocedido en lo social: un gobierno que se ha ensañado contra el estado social de derecho usando como armas la mentira, la desinformación, el insulto y la descalificación para justificar el “amarrarle el perro” a la CCSS, para escatimarle los recursos a las universidades públicas, para recortar programas sociales, para sumir en el desempleo a miles de personas dedicadas a la agricultura.
En materia de democracia, también hemos retrocedido. Usando las mismas armas, desinformación, mentira, insulto y descalificación, el gobierno y sus corifeos se han dedicado a atacar al Poder Judicial y a la Asamblea Legislativa. Estos ataques atentan contra la democracia costarricense, porque nuestra democracia se asienta en el principio de la división de poderes, claramente establecido la Constitución Política de Costa Rica. Pretender socavarlo es un comportamiento peligrosamente antidemocrático. Pero también socava la democracia el ataque soez, bajo, rastrero y valiéndose del poder, a la prensa independiente. Amenazar a periodistas, buscar argucias para debilitar financieramente a empresas de comunicación con quienes no se comulga, hurgar en la vida personal de dueños de medios de comunicación enfrentados al gobierno, son comportamientos despreciables, propios de mafiosos e impropios de estadistas.
Quizá por eso, la piel de oveja denominada Progreso Social Democrático, resultaba demasiado incómoda para quienes nos han sumido en un peligroso retroceso. Quizá por eso hicieron un intento de cambio de piel, aparentemente fallido, denominado “Pueblo Soberano”, y ahora uno más, quizá más acorde con su carácter autoritario, vistiéndose de un ropaje denominado “partido aquí Costa Rica manda”. Por supuesto, en su febril imaginación, Costa Rica son ellos, y ellos “mandan”, en una clara evocación a que su intención es una ruptura con las cosas que les estorbaban de su anterior disfraz: lo social y la democracia. Una ruptura con los pesos y contrapesos democráticos que les estorban en su autoritarismo y sus delirios dictatoriales. ¿Y para favorecer a quién, ya que no es ni a la democracia ni a la sociedad? Cuando uno no ve con claridad un rumbo, no puede uno más que evocar las palabras atribuidas a un informante en el sonado caso Watergate: “Follow the money” (Siga la plata…). ¿Será que alguien se está beneficiando? Vemos ya algunos indicios de por donde anda la procesión.
Este artículo de opinión representa solamente el criterio y pensamiento de quien lo firma. El autor asume cualquier responsabilidad social o legal de lo expresado. Culturacr.net no se hace responsable por consecuencias generadas a partir de esta opinión. Si desea publicar en este medio, contáctenos según estos datos.


Leave a Reply