La erupción del volcán de Fuego terminó este miércoles 5 de agosto, tras 50 horas de actividad continua, sin víctimas mortales ni daños estructurales reportados. Lo confirmó el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) mediante un boletín especial, después de detectar variaciones importantes en el comportamiento del coloso pasado el mediodía.
“Tras acumular 50 horas desde su inicio, la erupción ha finalizado”, señaló la entidad, que agregó que el volcán regresó a niveles normales de actividad. El episodio había comenzado el lunes 3 de agosto y alcanzó su fase más intensa cerca de las 23:00 horas de ese mismo día.
Las casi 1.700 personas evacuadas comenzaron a retornar a sus hogares. Los primeros retornos se registraron en comunidades de Escuintla y Sacatepéquez, mientras el albergue habilitado en el domo polideportivo de Santa Lucía Cotzumalguapa seguía operando con alimentación, atención médica, apoyo psicosocial y kits de higiene.
El cráter cambió de forma
Uno de los hallazgos del informe del Insivumeh es que la erupción modificó la estructura superficial del volcán. El cráter estuvo sometido a “procesos de erosión drásticos durante toda la erupción”, lo que alteró su morfología.
La institución aclaró que el cierre de la fase eruptiva no equivale al fin de la actividad volcánica. El coloso mantiene su comportamiento habitual, con explosiones débiles y moderadas, emisiones de ceniza y pulsos incandescentes.
Las amenazas que quedan
El Insivumeh advirtió que persisten tres riesgos derivados del material acumulado. El primero son los lahares: flujos de lodo, rocas y material volcánico que se forman cuando la lluvia arrastra los depósitos por las barrancas, principalmente Seca y Ceniza.
El segundo es la removilización de ceniza, es decir, las partículas depositadas sobre viviendas y zonas agrícolas que el viento puede volver a levantar. El tercero es la dispersión, ya que el volcán seguirá emitiendo ceniza, aunque a alturas inferiores a los cinco mil metros sobre el nivel del mar.
En conferencia de prensa, el director del Insivumeh, Edwin Rojas; la secretaria ejecutiva de la CONRED, Claudinne Ogaldes; y el ministro de la Defensa Nacional, Henry Sáenz, informaron que el monitoreo permanece activo y que las condiciones podrían mantenerse unos dos días más. La alerta roja sigue vigente en Escuintla, Sacatepéquez y Chimaltenango, y el Ejército mantiene alerta amarilla institucional.
El riesgo de lahares se asocia al paso de la onda del este número 24, que puede dejar lluvias sobre la cadena volcánica. La CONRED insistió en no cruzar ni permanecer en cauces durante el descenso de estos flujos.
El balance de la emergencia
El episodio dejó más de 29 mil personas afectadas en 18 comunidades y 1.699 albergadas, según los balances oficiales. La caída de ceniza golpeó con fuerza unos cinco municipios, aunque los tres departamentos en alerta suman cerca de 1,6 millones de habitantes.
Durante la fase más intensa, las columnas de gases y ceniza superaron los siete mil metros sobre el nivel del mar y se dispersaron hasta 120 kilómetros al oeste y noroeste, sobre el espacio aéreo de Chimaltenango, Suchitepéquez y Sololá. La Dirección General de Aeronáutica Civil emitió un reporte de ceniza volcánica para aeronaves (ASHTAM) hasta la frontera con México, entre los 14 mil y los 25 mil pies, sin que se interrumpieran las operaciones del Aeropuerto Internacional La Aurora.
Los flujos piroclásticos recorrieron entre cinco y siete kilómetros por la barranca Seca y luego por la barranca Ceniza. El Ministerio de Educación mantuvo suspendidas las clases presenciales este miércoles en Escuintla, San Juan Alotenango y Acatenango.
El volcán de Fuego, de 3.763 metros de altura y ubicado a unos 35 kilómetros al suroeste de la Ciudad de Guatemala, es considerado el más activo de Centroamérica. Su erupción del 3 de junio de 2018 generó una avalancha que arrasó la comunidad de San Miguel Los Lotes, en Escuintla, con un balance oficial de 215 muertos y una cifra similar de desaparecidos.
*Con información de Europa Press y otros medios.






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