El Hospital Nacional de Niños está saturado: amaneció este domingo 25 de octubre con su unidad de cuidados intensivos al 100 % de ocupación y el servicio de Emergencias al límite, con 18 menores en condición crítica conectados a ventilación mecánica.
La presión viene de las infecciones respiratorias agudas graves, sobre todo por rinovirus, virus respiratorio sincitial y metaneumovirus. La saturación limita la capacidad del hospital para recibir nuevos pacientes críticos, tanto por enfermedades respiratorias como por otras causas.
La subdirectora, Marcela Hernández de Mezerville, pidió a las familias no exponer a los niños a personas enfermas, en especial a los menores de un año, lavarse las manos con frecuencia, usar mascarilla en lugares cerrados y concurridos y mantener al día las vacunas.
Dieciocho niños respiran con ayuda de un ventilador mecánico en el Hospital Nacional de Niños (HNN), que amaneció este domingo 25 de octubre con su unidad de cuidados intensivos al 100 % de ocupación y el servicio de Emergencias al máximo de su capacidad.
“Hoy, 25 de octubre, el hospital Nacional de Niños amanece con una capacidad limitada, con plétora para recibir pacientes críticos con patología respiratoria y no respiratoria”, advirtió la doctora Marcela Hernández de Mezerville, pediatra infectóloga y subdirectora del centro.
Según la especialista, la saturación está asociada a las infecciones respiratorias agudas graves, que mantienen una fuerte presión sobre los servicios hospitalarios. El problema no se limita a los pacientes respiratorios: reduce también la capacidad para recibir niños en estado crítico por otras enfermedades.
Entre los virus de mayor circulación están el rinovirus, el virus respiratorio sincitial y el metaneumovirus.
Hernández hizo un llamado a reforzar la prevención desde los hogares, para proteger sobre todo a los más pequeños y reducir el riesgo de complicaciones que terminen en una hospitalización.
“Un llamado vehemente a toda la población a extremar las medidas de prevención. No expongan a sus niños a otras personas enfermas. Guárdenlos, cuídenlos en su hogar”, pidió.
La pediatra insistió en evitar el contacto de los niños con personas que tengan síntomas respiratorios, principalmente cuando se trata de menores de un año. Quienes estén enfermos deben cubrirse al toser o estornudar, mantener distancia de los niños y lavarse las manos con frecuencia.
Entre las recomendaciones también están limpiar con frecuencia las superficies del hogar, no exponer a los menores al humo del tabaco y reducir su permanencia en lugares cerrados o con mucha gente.
El hospital recomienda además usar mascarilla en espacios cerrados y concurridos, aplicar el protocolo de tos y estornudo y mantener al día los esquemas de vacunación de los niños.
Según la subdirectora, estas medidas deben mantenerse de forma constante, dentro y fuera de la casa, sobre todo cuando algún miembro de la familia tiene síntomas respiratorios.




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