Sin conocer el fallo completo, ni sus alcances, ni sus razonamientos, de manera prematura e intempestiva, la presidenta Laura Fernández y su equipo se aventuró a acusar de “golpe de estado” la resolución de la Sala Constitucional de ayer.
El magistrado Jorge Araya García salió al paso de las declaraciones de Fernández para explicar que “la justicia constitucional es plena, no es una justicia parcial, es una justicia para todos los costarricenses, no solamente para una parte de ellos; este fallo de ayer el Tribunal Constitucional costarricense refuerza el acceso a todas las personas sin distinción de ningún tipo”, razón por la que el Tribunal Constitucional votó por darle prioridad a derechos fundamentales de los costarricenses.
Según su criterio de Araya García, las declaraciones de la presidenta son prematuras y lamentables, porque realizan un ataque “sin ningún asidero” con el concepto del “golpe de estado”. Indicó que la resolución dictada busca todo lo contrario: restablecer el orden constitucional (bloqueado por el oficialismo al no querer nombrar a los magistrados suplentes).
“Las democracias no se defienden solas, usualmente se defiende cuando se pierden, no lleguemos a ese punto”, agregó el magistrado.

