El precio del dólar está bajísimo y las alarmas se prenden entre los sectores más afectados por esta situación, como el turismo y los exportadores que venden afuera en dólares y compran insumos aquí en colones. También afecta directamente la economía de los trabajadores que ganan en dólares, es decir, los que trabajan en empresas transnacionales, en su mayoría en zonas francas.
El tipo de cambio llegó en MONEX llegó a ¢471 y ha rondado promedios cercanos a ¢474,56 en sesiones recientes. Hoy viernes 27 de febrero el Banco Central lo reporta en ¢473.4 al cierre de este artículo (5 pm).
La causa de que estén entrando más dólares de lo que el país necesita tiene que ver con varios factores que el Banco Nacional sugiere: exportaciones dinámicas, mayor inversión extranjera (US$3.533 millones al III trimestre 2025), financiamiento externo, y una temporada turística fuerte (294.087 turistas vía aérea en enero 2026).
Sin embargo, el banco no indica que el país también enfrenta una “tercera economía” al margen de la ley que permite el mayor flujo de dólares, como lo es la narcoactividad y el lavado de dólares.
Entonces la pregunta es ¿qué podemos hacer? El Banco Nacional recomienda detenerse, hacer un análisis y valorar qué oportunidades se pueden dar.
BN Valores Puesto de Bolsa compartió una guía práctica, “pensada para quienes más la necesitan hoy: familias con pagos en dólares e ingresos en colones y PYMES con ingresos y gastos mezclados, donde un cambio pequeño se siente grande en el presupuesto”.
A continuación se transcriben exactas las recomendaciones de BN Valores:
1) Familias: tres movimientos concretos
Primero, si su ingreso es en colones y tiene deuda en dólares, use este “respiro” para amortizar (aunque sea poco) o para revisar un plan de conversión a colones que le dé estabilidad. El dólar bajo ayuda hoy, pero el riesgo está en comprometerse a largo plazo con una moneda que puede cambiar de dirección.
Segundo, si paga servicios en dólares (suscripciones, alquileres, educación o viajes), ponga un techo mensual en colones (aunque el pago final sea en dólares) y evite que “lo barato” lo lleve a gastar más: la ganancia real es en el presupuesto. Tercero, si usted gana en dólares, no convierta todo en un solo día: convierta por partes para promediar el tipo de cambio y proteger su flujo de caja familiar.
2) Empresas y PYMES: donde se gana o se pierde el margen
Para negocios que exportan o cobran en dólares y pagan costos en colones, el impacto es directo: el mismo ingreso en dólares compra menos colones. Aquí lo clave es proteger márgenes: revise precios, renegocie plazos y alinee su tesorería. Para empresas importadoras o con gastos en dólares, el tipo de cambio bajo puede mejorar costos, pero el error común es creer que será permanente. es simple: no basar contratos, inventarios o precios en un único tipo de cambio; trabaje con rangos y fechas, como lo haría con cualquier variable de negocio.
3) Inversionistas y ahorrantes
“Un dólar bajo es un precio que refleja flujos. La decisión inteligente es mantener diversificación y calzar moneda con su objetivo”, explicó Juan Pablo Arias, estratega de inversiones de BN Valores, quien elaboró análisis reciente del mercado cambiario. Arias explicó que, para inversiones, lo responsable es mirar horizonte y recordar que movimientos cambiarios prolongados pueden redistribuir ganadores y perdedores: alivian a quienes pagan en dólares, pero presionan a sectores que generan empleo cuando reciben dólares y gastan en colones.

