➡ Costa Rica está con un tsunami de dólares producto de las exportaciones, del turismo, del tipo de cambio manipulado y del lavado de activos que cada vez es más evidente y convierte al país en el paraíso fiscal del lavado. Pero todo sigue valiendo igual o hasta más para los ticos, aunque el colón tenga más valor. ¿Por qué?
➡ Porque ya es claro que se lo gana una nueva generación de beneficiarios del poder político: los importadores. Las políticas públicas del gobierno de Rodrigo Chaves, y que Laura Fernández promete continuar, son claras y las evidencias bastantes: ruta del arroz, ausencia del control del Banco Central para regular el problema, eliminación de aranceles a importaciones, tratados comerciales que favorecen la importación desde otros países y la ausencia de controles efectivos sobre el enorme lavado que en el país se acumula y crece. Costa Rica es hoy el paraíso fiscal del lavado en la región, sin exagerar.

➡ En este video Marco Feoli explica el problema del tipo de cambio “para chiquitos de escuela” con el modelo de oferta y demanda de dólares. Además, nos permite ver que la situación no es apta para interpretaciones o rebuscamientos de economistas comprometidos con el poder político. Para mejor entender -y luego continuar con esta Dialéc-TICA-, le recomendamos ver el video:
➡ Los grandes ganadores son los importadores y los grandes perdedores son los agricultores y el turismo. El consumidor sigue igual, sin rebajas significativas en la canasta básica para quienes menos tienen, aunque con inflación en cero gracias a bienes que no son de primera necesidad (procesados importados para clases pudientes) y gracias a los precios internacionales del crudo que siguen estables.
➡ Pero, como dice Feoli, ningún artículo importado está bajando de precio. ¿A qué se debe eso? Claramente a que los importadores están haciendo su agosto, su diciembre, su enero y una enorme fortuna dejándose esos grandes márgenes de ganancia. Eso además ha creado una balanza comercial negativa para el país durante los últimos 4 años, lo que va endeudando más y más al país, porque consumimos más de afuera de lo que producimos y ganamos adentro. Es decir, vivimos de prestado en una supuesta bonanza.
➡ Nuestros exportadores, con excepción de las zonas francas, están apenas intentándolo, sobreviviendo. Venden en dólares afuera, pero aquí compran en colones los insumos, incluso cuando los grandes prefieren entonces importarlos directamente, lo que desincentiva el comercio local.
➡ Las zonas francas, gracias a las nuevas maquilas (la producción de dispositivos médicos), crecen y aportan números positivos al gobierno, pero ese beneficio para el país se reduce a los empleos que genera, nada más, no hay aporte en impuestos para carreteras, centros educativos, asistencia social, cultura, tecnología, etc.
➡ Pero los productores del mercado agropecuario y de fabricación nacional -régimen normal, que paga impuestos al Estado– están comiendo tierra, les han atravesado una zancadilla directa a la espinilla. Paradójicamente, la gente de campo, que trabaja en la pequeña y mediana agricultura, en los emprendimientos o Mipymes, votó masivamente por la continuidad en la periferia de la Gran Área Metropolitana, donde el turismo y la agricultura opera.
➡ En agricultura solamente la piña y el banano prosperan (para unos pocos y generando empleos de pésima calidad -peones-), porque dependen de ecosistemas internacionales (dueños y capital en otros países) diferentes al resto de la producción nacional. La agricultura costarricense está en extinción.
➡ La burbuja económica que vivimos tiene ganadores y perdedores. Los ganadores son financistas de campañas políticas, explican los medios y especialistas, mientras los perdedores tragan grueso, pero no reaccionan, porque hay un movimiento de gente con menos escolaridad que está apoyando el modelo o, más bien, el discurso que esconde o pretende validar ese modelo.
➡ Finalmente, ¿por qué el Banco Central no interviene para equilibrar o generar balance en esta situación de grandes daños para muchos y grandes beneficios para pocos? La respuesta es política, porque es claro que el Gobierno ha estado contento con esta situación y este modelo que beneficia, como ya dijimos, a los importadores, pero también a la narcoactividad. Es, lo que define el expresidente y brillante economista Miguel Ángel Rodríguez como una economía triple, basada en el régimen de zonas francas, el definitivo -el que paga impuestos- y “un regimen de comercio criminal”.
➡ Lamentablemente, esta explicación de economía básica no es apta para ser entendida por la gran mayoría de ciudadanos y, por esa misma razón, no la leerá ni comprenderá, o incluso no le importará, a quienes están apoyando este modelo impulsado por este grupo político. Por eso que la gente explique y eduque hoy es fundamental, en un tiempo en el que estamos viendo cómo algunos políticos han aprendido a manipular con discursos a la mitad población (mediante redes sociales y financiamientos de granjas de troles), sin que importe lo técnico, el conocimiento o la ciencia misma, sin que importe la lógica o incluso el sentido común y la sensatez.
➡ Lo que es inexplicable es que no haya un pronunciamiento de los cientos de economistas serios de este país, entre otros profesionales que conocen de esta situación, para plantearla al país lo que realmente sucede.
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