Renuncia el presidente ejecutivo del AyA, Alejandro Guillén Guardia, por la crisis provocada ante la pésima gestión y capacidad de reacción por el problema suscitado ante la contaminación de las nacientes de agua que abastecen los cantones de Tibás, Goicoechea y Moravia, entre otros sectores de San José y San Pedro.
Aunque Casa Presidencial no había confirmado la noticia a pesar de la solicitud de Culturacr.net, luego el mismo jerarca informó a CRHoy que su renuncia es un hecho. La decisión se dio en un consejo de Gobierno extraordinario hoy, en el que se analizó la situación por contaminación del agua.
Óscar Ramírez Sánchez, director de Plantas Potabilizadoras, conocía de la situación desde el 22 de enero, aunque se estima que la contaminación se dio desde dos o tres días atrás, cuando las personas emiten los primeros reportes por olor a hidrocarburos.
Más tarde se informó que lo va a sustituir Juan Manuel Quesada, quien desde mayo de 2022 ha fungido como presidente ejecutivo de la Refinadora Costarricense de Petróleo (RECOPE).
Estudios indican que nacientes están contaminadas
El Ministerio de Salud, gracias a estudios de dos entidades de la Universidad de Costa Rica, informó esta tarde que el agua aún no es potable y no debe ser consumida por las personas, ni siquiera utilizada para bañarse o lavarse las manos, o para el uso en mascotas.
El Centro de Investigación en Electroquímica y Energía Química (CELEQ), junto con el Centro de Investigación en Contaminación Ambiental (CICA), ambos de la UCR, encontraron que las mismas nacientes están contaminadas con hidrocarburos, pero aún no se detecta la causa, y se continúa investigando cuál es el hidrocarburo presente en el agua.
El Ministerio de Salud fue enfático en que insistir que el agua que está circulando por las tuberías aún no debe ser utilizada para consumo humano ni animal, tampoco para lavarse las manos ni bañarse: “no se autoriza su consumo ni uso para lavarse las manos ni bañarse, tampoco suministrarles a las mascotas”.
La pésima capacidad de reacción no solamente del AyA, sino del Ministerio de Salud, con la notoria ausencia de la Comisión Nacional de Emergencias, configuran un cuadro de negligencia que sobrepasa lo antes visto en Costa Rica.
Guillén había sido viceministro de Obras Públicas y Transportes y luego fue trasladado a la cabeza de Acueductos y Alcantarillados. Sin embargo, es claro que en este caso no hubo capacidad para resolver con prontitud.




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