La secuencia de más de 82 sismos en Pérez Zeledón se originan en nueva falla tectónica que se manifiesta por primera vez en esa región, donde hay 3 fallas tectónicas ya identificadas y que han provocado terremotos en el pasado. Pero los últimos temblores, aunque cercanos, parecen responden a una nueva.
Esas fallas se identifican como Buenavista, Canaán y División (líneas verdes en la imagen). Los dos terremotos más importante para esta zona geográfica son el de Buenavista de Pérez Zeledón (Mw 6,5) el 3 julio de 1983 (estrella amarilla) y el terremoto de Cuericí del 24 abril de 1991 (Mw 6,1 –dos días después del terremoto de Limón y ubicado ligeramente al noreste del área mostrada en el mapa).
El primer terremoto del 3 de julio de 1983 es de ingrato recuerdo, porque hubo deslaves y casas caídas que dieron con decenas de personas fallecidas en el Barrio Sinaí, Alaska, La Piedra, Buena Vista, Palmital y otros sitios de Pérez Zeledón. En aquel momento la desinformación y poca tecnología no permitió tomar previsiones como las que podemos tener hoy.
Pero el año pasado (2023) también hubo una secuencia sísmica relevante en esa zona, con un sismo principal de magnitud 5,2, cuyo origen fue asociado por la Red Sismológica Nacional de la Universidad de Costa Rica (RSN-UCR) a la falla División (círculos amarillos en el mapa). Es decir, desde el año pasado la zona se reactivó.
La RSN-UCR ha localizado desde el 3 al 18 de febrero de este año al menos 82 sismos, pero poco después de la medianoche de ayer domingo se detectó uno de magnitud 2,7 a 4 kms al norte de San Isidro de Pérez Zeledón.
#SismoCR #TemblorCR Preliminar, 19-2-2024, 12:08 am, Mag: 2,7, 4 km al Norte de San Isidro de El General
— Red Sismológica Nacional Universidad de Costa Rica (@RSNcostarica) February 19, 2024
Según un reporte mensual de la RSN-UCR, el sismo principal de esta nueva seguidilla fue de magnitud 4,9 y ocurrió a las 8:32pm el día 16 de febrero, la noche del viernes pasado. Los eventos precursores importantes ocurrieron los días 3 (Mw4,0), 4 (Mw3,9) y 16 (Mw4,0, 7:10pm). Las réplicas grandes fueron el mismo 16 de febrero, un par de horas después (Mw4,5, 10:46pm) y el sábado 17 de febrero (Mw 4,0).
“La localización de los epicentros de febrero y los cálculos para determinar el mecanismo de la fuente de los sismos más grandes indican que ninguna de las fallas cartografiadas anteriormente corresponde con el origen de la nueva sismicidad“, explica la RSN.
Pero la sismicidad continúa y la Comisión Nacional de Emergencias envió un mensaje a los pobladores de la región para tomar medidas, dada la gran cantidad de fallas que podrían activarse.
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En el mapa elaborado por la RSN, la sismicidad de febrero se identifica como círculos rojos. “Los epicentros se encuentran muy cerca de tres fallas identificadas previamente por investigadores de la RSN-UCR y de la Escuela Centroamericana de Geología de la UCR. Esto quiere decir que la sismicidad de este mes está iluminando la ubicación de una falla hasta ahora desconocida en la superficie“, agrega la RSN.
“El análisis de la sismicidad realizado por la RSN-UCR ya permite concluir que la falla es del tipo ‘desplazamiento de rumbo sinestral‘, un término usado en Geología para describir que un bloque a lo largo de la falla se mueve lateralmente hacia la izquierda”, informa la valiosa institución de la Universidad de Costa Rica.
“La falla tiene una orientación noreste-suroeste y un ángulo de inclinación de 80 grados hacia el sureste, como se puede apreciar en el perfil de la sismicidad y en los mecanismos focales. La parte sismogénica de la falla abarca profundidades de entre 12 y 17 km“, concluye el detalle.





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