En los últimos meses Antonio Lehmann Gutiérrez, heredero del legado Lehmann, y la Junta Directiva de ese hogar de ancianos no pudieron ponerse de acuerdo sobre el monto a pagar por el alquiler del local.
Una tras otra las distribuidoras de libros en Costa Rica han ido extinguiéndose, a pesar de toda esperanza en que alguna vez haya reacción y las cosas cambien. Pero no cambian. La realidad es acuciante para el libro ante la evidente pérdida de interés por la lectura en el grueso de la población costarricense. La...