- Prepárense para lo peor. El organismo internacional revisará a la baja su proyección de crecimiento global para 2026 por el impacto del conflicto en Oriente Medio.
- En Costa Rica, Recope ya anunció alzas de hasta ¢136 por litro de diésel para mayo, y el FMI advierte que las guerras cuestan más que cualquier crisis financiera — y destruyen salud y educación en el camino.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, lanzó esta semana una advertencia directa a los gobiernos del mundo: “Prepárense para lo peor.” El organismo rebajará sus previsiones de crecimiento mundial para 2026 por el impacto del conflicto en Oriente Medio, especialmente por la interrupción del tráfico en el estrecho de Ormuz, que ha generado una “crisis negativa en la oferta” con presiones inflacionarias difíciles de contener.
Las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial, previstas del 13 al 18 de abril en Washington, tendrán esas cifras sobre la mesa.
Costa Rica tiene ventajas pero sentirá los efectos
En Costa Rica, el efecto ya es tangible. Recope anunció este miércoles que la gasolina súper registrará un incremento estimado de ¢83 por litro, la regular de ¢67 y el diésel de ¢136, ajuste que entrará a regir a partir de mayo.
💡 Dato interesante
Costa Rica tiene una ventaja que pocos países de la región poseen: genera más del 98% de su electricidad con fuentes renovables, principalmente hidroeléctricas. Eso amortigua parte del impacto directo del alza en el petróleo. Sin embargo, el transporte, la logística y los insumos agrícolas siguen siendo altamente dependientes del crudo, por lo que agroquímicos, empaques, fertilizantes y fletes presionarán la canasta básica — y los sectores de piña, banano y distribución masiva serán los más golpeados si el conflicto se prolonga.
Economistas advierten que la dependencia del petróleo para el transporte de mercancías y personas hará que los efectos se trasladen al costo de la logística y a los precios de muchos productos, y que un aumento del 10% en el precio de los combustibles puede sumar 0,5 puntos porcentuales de inflación y restar 1 punto porcentual al crecimiento del PIB, según estimaciones del Colegio de Ciencias Económicas de Costa Rica.
📎 Lea también en CulturaCR.net: El gobierno Chaves deja al menos 10 obras públicas retrasadas o degradadas.
El FMI advierte que el mundo enfrenta esta sacudida en condiciones particularmente vulnerables: tras el Covid-19 y la guerra en Ucrania, los márgenes fiscales son reducidos y la cooperación internacional está debilitada.
📋 Lo que dice el FMI — y lo que ya pasa en Costa Rica
- Previsiones 2026: El FMI rebajará su proyección de crecimiento mundial por el conflicto en Oriente Próximo. Reuniones de primavera: 13–18 de abril en Washington.
- Combustibles en Costa Rica (mayo): Gasolina súper +¢83/litro, regular +¢67, diésel +¢136. Fuente: Recope.
- Efecto en inflación local: Un alza del 10% en combustibles puede sumar 0,5 puntos de inflación y restar 1 punto al PIB (Colegio de Ciencias Económicas de CR).
- Costo de la guerra en el PIB: Caída de ~3% al inicio y pérdidas acumuladas de hasta 7% en cinco años en países directamente afectados.
- Impacto en terceros países: Hasta –1% del PIB en los primeros dos años.
- Gasto militar global: El 40% de los países ya supera el 2% del PIB en defensa (era el 27% en 2018).
- Costo social del rearme: Gasto en salud puede caer más del 25% y en educación más del 10% a tres años de un boom militar.
¿A quiénes afectará más?
Georgieva fue específica sobre a quiénes golpeará más: los países importadores de energía y quienes están más cerca del conflicto, pero también recordó que nadie queda fuera: el FMI estima que incluso las economías ajenas al conflicto pueden perder alrededor del 1% de su PIB en los primeros dos años.
Ese impacto tiene un sustento histórico contundente. El informe económico mundial del FMI dedicó este año un capítulo completo a los costos de la guerra, con una conclusión clara: los conflictos bélicos destruyen más economía que las peores crisis financieras o los desastres naturales graves, y el daño persiste.
En promedio, los países en guerra pierden alrededor del 3% de su producción al inicio del conflicto y acumulan pérdidas de hasta el 7% del PIB en cinco años, con secuelas que se mantienen incluso una década después.

Ese costo tiene además una cara social muy concreta. La mitad de los gobiernos del mundo aumentó su presupuesto de defensa desde 2020 y el 40% ya destina más del 2% del PIB al gasto militar, frente al 27% de 2018. Aunque ese gasto puede impulsar el PIB en el corto plazo, también dispara el déficit y —silenciosamente— desplaza recursos de lo social: a los tres años de un boom de defensa, el gasto público en salud y protección social puede caer más del 25%, y el de educación más del 10%.
La recuperación tras la guerra, advierte el FMI, depende de cómo termine el conflicto. Cuando la paz se consolida, la producción mejora pero no recupera todo lo perdido. Cuando la paz es frágil o se rompe, el daño se profundiza. El organismo señala que las recuperaciones exitosas incluyen reestructuración de deuda, estabilización macroeconómica y un “dividendo de paz”: el dinero que antes iba a las armas redirigido hacia servicios públicos y reconstrucción humana. Por ahora, con Israel ignorando el alto el fuego en Líbano y la tregua Irán-EEUU bajo tensión desde su primer día, ese dividendo luce lejano.
Entradas recientes:
Videos | Expresiones de Edgardo Araya provocan enfrentamiento en el plenario legislativo y abandono de la fracción oficialista
Netanyahu rechazó el plan de Donald Trump para Gaza que exige el desarme de Hamás
Entra en calma la erupción del volcán de Fuego tras 50 horas, pero Guatemala mantiene la alerta roja
Plantón por la democracia estará en al menos 8 comunidades fuera de San José (y creciendo)


Leave a Reply