Acusaciones de abuso sexual y misoginia contra menores de edad, principalmente, empañan la música costarricense en los últimos días, pero tiene una historia de casos que tristemente han ido creando una estela de dudas sobre el comportamiento de algunos músicos ticos.
El abuso sexual normalmente se da con jóvenes menores de edad que son identificadas como “grupies“, es decir, seguidoras que están dispuestas a cualquier cosa por la admiración que profesan hacia los cantantes, que son figuras públicas. La relación asimétrica de poder que permite el abuso es condenada hoy por la sociedad, aunque en el pasado parecía algo común.
Recientemente un grupo de feministas hizo al menos dos denuncias públicas mediante Instagram, una de ellas con el popular “Mechas” de la agrupación nacional Kadeho, y otra contra un cantante de apellido Infante. En ambos casos por presuntos actos sexuales incorrectos e ilegales por tratarse de menor de edad.
En el caso de “Mechas”, según se colige de una seguidilla de mensajes que tuvo con una admiradora, el cantante habría preguntado a la joven -que tiene la edad de su hija- si es virgen:
Aunque las denuncias son anónimas y aún no se informa que haya medidas judiciales interpuestas, varias entidades se han manifestado en desprecio de esas conductas. Ese es el caso de la Asociación de Estudiantes de la Escuela de Música de la Universidad Nacional, donde “repudian las actitudes machistas, misóginas y sexistas de músicos nacionales”.
Acusaciones de abuso sexual
Según fuentes de Culturacr.net, incluso ha habido grupos de WhatsApp donde los músicos presumen y se burlan de las “grupies” que ya “tuvieron” en su actividad sexual. La existencia de esos grupos se dio principalmente con la apertura de esa red social, pero luego irían mermando ante los problemas que se dieron por denuncias de abuso sexual y violación que empezaron a surgir.
En la legislación costarricense este tipo de delitos sexuales no prescriben por 20 años, de manera que muchos desmanes de viejos tiempos pueden surgir en los juzgados de manera reciente.
Y no es para menos. En el año 2019 trascendió el caso del guitarrista Gerardo Porras, en aquel entonces integrante de grupo “Los Ajenos”, quien fuera denunciado por violación por parte de un menor de edad.
Posteriormente, en el año 2022 se dio a conocer la demanda contra el famoso Rogelio Cisneros, cantante costarricense de grandes éxitos como “Qué vas a hacer esta noche”, “Ella” o “María”, quien fue demandado por presunta violación contra menor de edad. En ese caso incluso al nivel infantil. Cisneros tuvo luego un doble derrame cerebral y el caso permanece en suspenso.
Algunos músicos costarricenses, sin embargo, hacen un llamado para no meterlos a todos en el mismo grupo de abusadores sexuales, porque en realidad la mayoría de los artistas nacionales son personas decentes y con valores que no incurrirían en delitos sexuales de ninguna índole.
Preguntamos a representantes de la ACAM y de la Asociación de Intérpretes y Ejecutantes sobre este caso y si habrá una manifestación, pero al cierre de esta nota no tenemos respuesta. Estaremos comunicando la reacción de esas organizaciones de la música costarricense apenas las tengamos.





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