France 24 y Redacción CCR | El camino del populismo autoritario de derecha se vuelve común en los países latinoamericanos, como una fórmula de las tendencias neoliberales para afianzar su poder y los grandes negocios del interés privado a través del estado.
Un país que no se menciona mucho, en esa línea, es Ecuador, cuyo recién presidente electo Daniel Noboa está montando, por el apoyo popular que obtuvo, un camino que se parece, pasmosamente, al que ha seguido Rodrigo Chaves y quienes lo apoyan en Costa Rica.
Pero también, como es natural, se quiere parecer a otros presidentes autoritarios que han seguido el camino hacia una dictadura desde la democracia, el nuevo camino de las dictaduras modernas: son presidentes elegidos en votaciones libres y luego buscan copar todos los poderes del Estado para montar un régimen dictatorial y caudillista.
Como se percibe en la foto, Noboa también quiere ser un presidente cool, al estilo de Nayib Bukele de El Salvador, quien acaba de consolidar su dictadura al aprobar una reelección indefinida en plazos de 6 años. Pero no solo eso, el uso del tema de la inseguridad es el estribillo para ganar popularidad y el ataque al Poder Judicial es la muletilla para encontrar un enemigo a quien culpar.
Por el camino del populismo autoritario
“¡La Corte (Constitucional) suspendió artículos clave para la seguridad de todos los ecuatorianos! ¿El resultado? 37 muertes violentas registradas desde el 4 de agosto de 2025”, reza una valla publicitaria en Quito, financiada por un grupo de seguidores de Noboa. ¿Le parece conocido?

Por las calles de la capital ecuatoriana también recorre un automóvil con la misma publicidad, que llegó a estacionarse frente a las instalaciones de la Corte Constitucional. La firma un colectivo llamado “Ecuador merece paz”.
Como reporta France 24, La fecha que señala la publicidad, 4 de agosto, fue el día en que los jueces de la Corte decidieron suspender temporalmente 17 artículos de tres leyes urgentes enviadas por el presidente Daniel Noboa referentes a la figura del “conflicto armado interno”, que el mandatario ecuatoriano insiste en legitimar e incluso expandir, jurídicamente sin éxito, dentro de su estrategia para combatir las bandas criminales desde que llegó al poder en 2023. Noboa había sido presidente interino ante la destitución de Guillermo Lasso por denuncias de corrupción.
¡Qué casualidad! ¿Verdad? Vallas publicitarias atacando a los supremos poderes del estado. En Costa Rica fue contra el presidente de la Corte Suprema de Justicia, el fiscal general, la contralora general de la República y el presidente del Congreso, pero quien reconoció haber pagado por las vallas -hoy autoridad del partido Pueblo Soberano que alverga a la candidata del chavismo- incluso afirmó tener una molestia contra una magistrada del Tribunal Supremo de Elecciones.
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En la actualidad, el presidente Rodrigo Chaves ha venido atacando también, selectivamente -según las resoluciones en su contra que surjan-, al máximo órgano electoral del país, que es autónomo e independiente. Con eso ya no le falta ninguna otra institución con poder del estado a la que no haya atacado.
Ante el ‘freno’ de la Corte, el presidente Daniel Noboa de Ecuador publicó un hilo en su cuenta de X en el que anunció una nueva consulta popular prevista para finales de este año. En una de las preguntas propone que los magistrados constitucionales sean sujetos de juicio político por parte de la Asamblea Nacional, que ahora tiene mayoría oficialista, informó France 24. Es decir, someter el Poder Judicial, que debe ser independiente en una democracia, al Poder Legislativo.
¿Una consulta popular? ¿Le parece conocido eso con una conocida ley jaguar que pretendía inutilizar las potestades fiscalizadoras de la Contraloría General de la República para permitir que el gobierno contratara a su antojo sin controles para evitar a corrupción? La fórmula no es diferente, se trata de buscar validar en la gente, por la necesidad de seguridad -o de avanzar- la aprobación para ir gestando un régimen autoritario.
Pero ojo lo que sigue: para encender aún más las tensiones, Noboa ahora lidera una convocatoria de manifestación en contra de la Corte Constitucional para el martes 12 de agosto. ¿Se le hace conocido verdad? Sí, una manifestación contra una entidad del Poder Judicial, como lo hicieron Chaves y sus fanáticos contra la Fiscalía General, pero por razones diferentes. En el caso costarricense fue para atacar a las autoridades judiciales ante decenas de denuncias legales que enfrenta el presidente Rodrigo Chaves.
“Esas propagandas me hacen pensar en lo que pasó en los países fascistas y totalitarios. Lo que pasó en la Alemania nazi”, señala el expresidente de la Corte Constitucional de Ecuador, Hernán Salgado, en declaraciones para France 24. Lo que dice Salgado ya se ha dicho desde varios meses atrás en Costa Rica, por parte de expertos en diversas materias relacionadas, incluyendo ex presidentes de la República y ex magistrados.
Aquí la pregunta sería: ¿sigue Daniel Noboa el ejemplo de Rodrigo Chaves?
Las similitudes no son coincidencia, porque también el costarricense ha invocado leyes de seguridad y ha acusado a la Asamblea Legislativa y la Sala Constitucional al respecto.
Confrontar antes que negociar
Salgado lamenta en Ecuador que el Gobierno haya tomado una postura confrontativa y no haya optado por el diálogo. Otra vez, ¿se le hace conocido?
El exjuez de la Corte Constitucional, Agustín Grijalva, también critica las declaraciones de algunos ministros y la narrativa que han implementado al decir que es culpa de la Corte porque, según el relato oficialista, les quitaron herramientas para combatir el crimen organizado.
“Todos estos mensajes muestran que hay una amenaza e incluso una agresión contra la Corte Constitucional”, dice Grijalva en entrevista con France 24.
Sobre la propuesta de que los magistrados constitucionales sean sujetos de juicio político, Hernán Salgado enfatiza que no solo “politiza la Justicia”, sino que es como “poner un tapabocas a los jueces”.
“Es cortar con la independencia de la Corte. Ahora, en el siglo XXI, hacer eso es una barbaridad. El Gobierno del señor Noboa será visto como un gobierno dictatorial”, afirma.
Los mismos planteamientos de Grijalva sería aplicables a la ruta que lleva el gobernante Chaves en Costa Rica, con la diferencia de que no tiene poder en el Legislativo y su intento de referendo fracasó por inconstitucional y fue finalmente rechazado en el TSE.
Similar sucede en Ecuador, donde la consulta popular aún no ha sido presentada ante la Corte Constitucional, que debe emitir su dictamen antes de ser consultada a los ecuatorianos. En caso de aprobarse, dice Grijalva, “la Corte también formaría parte de todo ese engranaje político lleno de intereses partidistas”. No obstante, como la Corte es la atacada, se encuentra en un dilema, porque cualquiera de las dos opciones la comprometen. Una apuesta ingeniosa de Noboa con claro tinte populista.
Y va de nuevo, ¿se le parece conocido? Atacar a las instituciones y hacerlas culpables las compromete para que, cualquiera sea su resolución, ya haya un criterio adelantado entre la población.
“Entre 1997 y 2007 se destituyó a las cortes constitucionales por cinco ocasiones, desde el Legislativo”, recuerda Grijalva, al mencionar que esta reforma de Noboa “implicaría un mecanismo de presión, ya sea para direccionar las decisiones de la Corte o reemplazar a jueces que se alineen al Gobierno”.
Lo preocupante, sostiene Grijalva, es que el país “se quedaría sin control constitucional y sin jueces independientes”. Y aquí es donde hay una notable diferencia con Costa Rica, porque en estos momentos los jueces son independientes y no perciben la presión de ajustarse a lo que cualquier presidente quiera imponer.
La relatora especial de la ONU sobre la independencia de magistrados y abogados, Margaret Satterthwaite, recordó en su cuenta de X que “los jueces deben estar libres de presiones políticas o represalias (…) La independencia judicial no es opcional; es la base de la democracia”.
En Costa Rica, con un sistema democrático consolidado y ejemplar en el mundo, los contrapesos para evitar la embestida del autoritarismo son más fuertes. Ecuador, en contrario, ya fue sancionado en 2011 a nivel internacional por casos donde las cortes constitucionales fueron anuladas por decisiones dictatoriales del Poder Legislativo.
La abogada constitucionalista, Ximena Ron Erráez, dice en declaraciones para France 24 que la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en la sentencia ‘Campa Campos (y otros) vs. Ecuador’, sancionó al país precisamente por iniciar un juicio político en contra de jueces del entonces Tribunal Constitucional.
En la sentencia, la Corte Interamericana determinó que “la destitución de las víctimas fue el resultado de una decisión que atentó contra las garantías judiciales, la independencia judicial, la permanencia en el cargo y la protección judicial”.
A partir de aquí surge un parte aguas entre las realidades de una democracia sin interrupciones como la costarricense y otra con diferentes saltos e inestabilidad como la ecuatoriana.
Con información de France24.
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