Site icon Culturacr.net

Después de perder la educación ya no habrá solución alguna – Voz Propia

Todo es desmejora en los servicios educativos según Contraloría: cobertura, acceso, desempeño, calidad y eficiencia
Haga clic para compartir en su red preferida:

OPINIÓN. Después de perder la educación ya no habrá solución alguna para este país o para esta sociedad.

Uno de los temas en que todos coinciden: el Estado de la Nación, la Contraloría, la OCDE, pruebas PISA, universidades, Congreso, Sala Constitucional y hasta los estudiantes: la educación costarricense está en franca decadencia.

Los únicos que no se han enterado son la ministra Ana Katharina Müller que no hace más que rebajar el presupuesto del MEP y un grupo de educadores que sigue faltando a clases o inventado excusas para suspender clases semana tras semana, sin dar ni siquiera las millas mínimas esperadas.

Hoy la Contraloría no revela nada, porque ya lo sabíamos desde hace al menos una década, sino que confirma o reconfirma una enorme realidad que parece no importarle a nadie, todo es desmejora: cobertura, acceso, desempeño, calidad y eficiencia.

Y esto última es el cáncer de este problema: que a nadie realmente le importa, ni a la gran mayoría de políticos, ni a los sindicalistas, ni a la mayoría de educadores, ni a los padres de familia, ni a los estudiantes, ni a los líderes del país. ¡Ya nadie quiere a la educación! Y además: ¡nadie quiere educación! El país ya no ciñe su esperanza en la educación, según parece.

Y la evidencia más clara de eso es que la mitad de este país opina que el actual Gobierno -que recorta los fondos a la educación costarricense como nunca antes- realiza una buena o muy buena labor. No hay más que decir, es simple: el país prefiere el retroceso. El país está pletórico de conservadurismo, de eso que cree que el ayer era mejor y es mejor vivir estancados en el ayer. El país parece preferir una educación para fabricar empleados y no personas con criterio propio y libertad de pensamiento. Y si no es así, pues la mayoría del país ya debería despertar y no permitir más que la estupidez nos gobierne y nos someta a esa decadencia.

La educación costarricense ya no puede seguir siendo una pancarta politiquera sin contenido, ni un bien secundario o sin importancia que los tecnócratas neoliberales siempre están en disposición de cercenar, como la cultura, como las ayudas sociales e incluso como la salud, como se ha visto en los últimos dos años.

Pero, de nuevo, ¿a quién realmente le importa? Porque hasta hoy a los únicos que he visto realmente organizados y luchando por la educación de este país es a los estudiantes universitarios, atacados por infamias y miserables acusaciones de machistas retrógrados que no entienden la diferencia entre ser educados y no serlo, porque la mayoría de ellos no lo son. Atacados por quienes nunca se esforzaron para llegar a una universidad, pero ahora despotrican contra esos jóvenes talentosos por sí hacerlo. Es la ley del vago mental sobre el valiente y luchador, la ley de la estupidez sobre la inteligencia.

Llueve sobre mojado, pero si no recuperamos PRIMERO la educación, luego el país ya no tendrá ninguna solución posible. Y solo tendremos de esos machistas que hoy no miden cualquier calumnia o incluso agresión física con tal de destruir a quienes sí logran algo mejor por méritos propios.

Haga clic para compartir en su red preferida:
Exit mobile version