En estos días surge el concepto de “mano izquierda” como un trabajo sucio que se realiza en las redes sociales para lograr engañar y manipular masas a favor de un candidato político.
Aunque lo usó la campaña de Rodrigo Chaves, no es nuevo en el manejo de campañas electorales en el mundo, donde las redes sociales y la incapacidad de sus propietarios para controlar lo que sucede en sus plataformas, son terreno fértil para la mentira y la posverdad. Incluso es pensable que las redes lo permiten para generar mayores ingresos publicitarios.
“La campaña de mano izquierda es la campaña de ataques, generalmente infundados con posverdades” o mentiras para denigrar adversarios, explicó el politólogo Gustavo Araya. Es decir, el juego sucio detrás de las redes con el que se ha difamado y calumniado a los anteriores gobernantes y se ha posicionado al presidente Chaves como el gran salvador del país.
Esta nota tiene extractos de otro artículo amplio:
Los reportajes de “Mercenarios digitales” han dado cuenta de varios casos en varios países, donde con el manejo de datos, inteligencia artificial y grupos adiestrados con un relato político “construido, aunque falso”, se logra llevar a la presidencia a candidatos populistas.
El caso enorme del Bolsonarismo en Brasil, por ejemplo, ha dado la vuelta a nivel mundial, donde se han revelado redes gigantes donde se reproducen mentiras que normalmente tratan de reforzarse con la fe cristiana.
En Costa Rica es un hecho que esa mano izquierda sigue funcionando para brindar apoyo al presidente Rodrigo Chaves, el fenómeno que algunos llaman troles o “troll center”, grupos desde donde se direccionan ataques ingentes contra adversarios políticos.
La mano izquierda de Chaves
Ese trabajo sucio de ataque a políticos, prensa y cuanto adversarios surjan aún persiste con el trabajo (pagado o no) de miles de troles prestos a atacar desde grupos de redireccionamiento y control (Telegram, WhatsApp), como Culturacr.net ha verificado en varias publicaciones en redes sociales. La labor de estas cuentas falsas o inauténticas es degradar a los demás, sin importar el tema de debate, la falacia ad hóminem en su más desagradable expresión.
Según “Mercenarios Digitales”, la campaña de Rodrigo Chaves pagó a un ucraniano de nombre Remi Osman Mucondo por supuestamente realizar un servicio de “mano izquierda”, es decir, de “trabajo de desprestigio “a la sombra” y que se basa en “datos para denigrar contrincantes”. Y así lo reportó entre sus gastos al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). El contrato con el ucraniano lo firmó el hoy vicepresidente de la República, Stephan Brunner.
La diputada Pilar Cisneros negó saber y haber participado de ese trabajo sucio de mano izquierda que, curiosamente, ella misma utiliza para denigrar comparecientes en la Asamblea Legislativa, como sucedió con el caso de Piero Calandrelli, entre otros.
Redes de mano izquierda
Pero lo más relevante de los descubrimientos que realizó esta investigación está el hecho de que existen al menos 45 cuentas de Tiktok que sirven para reproducir los relatos del presidente Rodrigo Chaves, sin importar que lo dicho sea mentira o verdad.
Además, se recordó que tanto Villela, como Virginia (Vicky) Corrales, comparten el contenido de “Costa Rica A La Calle No Mas Impuestos En Defensa de la Clase Media” en Facebook. Ese perfil también ha promocionado una comunidad de 23 grupos de WhatsApp llamada “Apoyamos a Rodrigo Chaves”, que tiene 397 participantes y donde Corrales es administradora. Desde esas cuentas usualmente se envían troles a los perfiles de los medios de comunicación para atacarlos o a los emisores de las noticias o del contenido que se hace viral en las redes.
Sin embargo, no son las únicas redes que existen, sino las más visibles.
El uso de bots también es algo común y eso se puede percibir en publicaciones de los personeros de Gobierno, donde bots vietnamitas o de otros destinos llegan a apoyar con frases reiterativas.
Inteligencia artificial para engañar seguidores
El otro personaje de este entramado de mercenarios digitales en la campaña de Rodrigo Chaves es Federico Cruz Saravanja, conocido como “Choreco”.
Quien se define como “estratega político” explicó en una conferencia en República Dominicana que hicieron creer a la gente que hablaban con el entonces candidato Rodrigo Chaves, servicio por el que su empresa la “H Ocho Sociedad Anónima”, cobró hasta 25 millones de colones (unos US$46.000 al cambio del 26 julio de este año).
En esto trabajó la inteligencia artificial para engañar a los votantes y seguidores:
“Empezamos a tirar este brochure con un código QR y la gente empezaba a llegar a un ‘bot’ automatizado, muy moderno, no es un ‘bot’ tradicional; es un ‘bot’ que empezaba a hablar uno a uno y la gente sentía que estaba hablando con el presidente (sic). Entonces, empezamos, rápidamente, en 15 días, a captar una base de datos que llegó a ser de 600.000 personas y empezamos a interactuar uno a uno, uno a uno, con ellas, la gente se sentía realmente agradecida porque le hacíamos ciertas variaciones para que la gente sintiera que el candidato le estaba hablando”, dijo Cruz Saravanja.







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