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Ex ministra de Cultura y hoy diputada Nayuribe Guadamuz hace apología de la violencia al instigar ataque de fanático chavista contra el ex diputado Ariel Robles

Ex ministra de Cultura y hoy diputada Nayuribe Guadamuz hace apología de la violencia manifestada por fanático chavista contra ex diputado Ariel Robles
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Apología de la violencia. incitación, instigación o alabanza de la violencia manifestada por un fanático chavista de apellido Ovares, realizó la diputada guanacasteca Nayuribe Guadamuz en su cuenta pública de Facebook.

El acólito chavista, quien manifiesta una fijación violenta contra el ex diputado y ex candidado presidencial del Frente Amplio, Ariel Robles, fue reproducido en su cuenta personal por Guadamuz, quien además fue ministra de Cultura y Juventud en el gobierno anterior, aunque fue despedida a mitad del período por el mismo Rodrigo Chaves.

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El fanático de apellido Ovares, quien se presenta como “artista” en su perfil de Facebook escribe un texto violento de una clara y vulgar factura de odio y violencia:

“Y para finalizar ya con Ariel… Qué rico sería que algún día un buen samaritano le reviente el marco del hocico, como dijo Oldemar de Tierra Blanca, y nos complazca a todos viendo a Arielito llorando mientras junta los dientes uno por uno del piso… Sé muy bien que no solo yo, deseo esto.”

Esa expresión fue secundada por Guadamuz, quien la alabó e incluso etiquetó a Robles, para decir en referencia al mensaje de Ovares: “usted tiene la boca, totalmente embarrada de RAZÓN y acá se evidencia lo “CHUCHINGA” y “PENDEJO” que es el Ariel Robles Barrantes“.

En un arranque de machismo, la diputada de Pueblo Soberano, además añadió: “Ese tipo cree que con ese video CIRCENSE, me hará “recular”? Pues se equivoca el señor ex diputado. “No AFLOJARÉ”…ahora más bien voy a APRETAR y fuerte 💪🏽.

El diputado reaccionó solicitando a la diputada Guadamuz que “por favor, deje de fomentar, incitar y aplaudir la campaña de violencia que el oficialismo está llevando a cabo en mi contra” y cuestiona que “nunca, nunca, una persona desde un puesto político debe hacer llamados a la violencia”.

Pero no solamente eso, el ex diputado frenteamplista advierte que “lo que usted hace está poniendo en riesgo a mi familia y a las personas que piensan como yo. Nuevamente, hago un llamado a la empatía, a la paz y al diálogo. Diputada, rectifique. Sea un ejemplo para la sociedad”.

Pero además, deja patente que “si algo nos llega a suceder, usted será corresponsable al legitimar discursos de odio y violencia como este”.

Graves cuestionamientos

Aunque es claro que esta apología de la violencia no parece ser propia de una diputada de la República, lo cierto es que este tipo de agresiones en redes de fanáticos chavistas son cada vez más frecuentes y visibles, legitimadas por un espíritu de confrontación recurrente desde la administración de Gobierno, como ya se ha visto en varios casos denunciados contra diputados, políticos y funcionarios que no se alinean al oficialismo chavista, durante los últimos 4 años.

El ciudadano y comentarista Franco Alvarenga comentó que “cuando una diputada de la República hace comentarios de esta naturaleza desde una cuenta pública, no solamente denigra la investidura que representa: también les falta el respeto a los ciudadanos que, mediante su voto, la llevaron a ocupar una curul”.

“Si una legisladora considera aceptable celebrar públicamente la posibilidad de que a un adversario político alguien le “reviente el marco del hocico” y termine en el suelo “juntando los dientes”, entonces hemos cruzado una línea que nada tiene que ver con la crítica política, la sátira o el debate democrático”, añade Alvarenga.

Pero además, recuerda que el Código Penal costarricense “contempla figuras como la instigación pública a cometer delitos, las amenazas y la provocación a riña, por lo que corresponderá al Ministerio Público determinar si estas manifestaciones reúnen los elementos necesarios para configurar alguna responsabilidad penal”.

Recuerda que la inmunidad parlamentaria no es una licencia para cometer delitos o “para amenazar, instigar violencia o promover agresiones”.

“Lo escrito en esa publicación es vergonzoso para la investidura de una diputada. Y si existen elementos suficientes para considerar que además trasciende al ámbito penal, corresponde que las autoridades competentes lo investiguen”, agregó Alvarenga.

Ariel Robles no ha informado si realizará acciones legales contra la diputada de Pueblo Soberano y ex ministra de Cultura y Juventud.

Antecedentes

Todo empezó cuando la diputada Nayuribe Guadamuz solicitó al Poder Judicial “explicar por qué el exdiputado Ariel Robles llegó a una audiencia judicial acompañado por dos agentes del OIJ y utilizando un chaleco antibalas”.

Robles luego explicó que es una medida de protección que el OIJ exige a testigos y víctimas de presuntos delitos de amenaza de agresión, como en este casó. Señaló que no tuvo alternativa, porque es una norma que, de paso, no daña a nadie.

Guadamuz pidió “aclarar quién autorizó esas medidas, cuáles criterios técnicos se utilizaron y cuánto les costó a los costarricenses el despliegue realizado el 27 de agosto”.

“No estamos cuestionando que se proteja a una persona que esté en riesgo. Lo que queremos saber es por qué se le brindó esa protección, cuánto costó y si cualquier costarricense que enfrente un peligro similar puede recibir el mismo trato”, manifestó la diputada en aquel momento.

“La legisladora también solicitó conocer si el chaleco antibalas fue suministrado o recomendado por alguna institución y cuáles son los protocolos para asignar agentes del OIJ y otros recursos de seguridad”, según un comunicado que envió la fracción de Pueblo Soberano a la prensa.

Robles creó un video donde explicó el uso y reaccionó ante las gestiones de la oficialista, video por el que Guadamuz llama “chuchinga” a Robles porque solo reacciona ante mujeres, pero como queda en evidencia fue Guadamuz quien primero realizó el ataque sobre un procedimiento que, según el exdiputado, es habitual.

“La seguridad no puede depender de qué tan conocida sea una persona. Si una víctima o un testigo enfrenta un riesgo semejante, debe tener acceso a la misma protección, sin privilegios ni diferencias”, afirmó Guadamuz.

El Poder Judicial no ha emitido ninguna respuesta sobre la solicitud de la diputada. La pregunta es por qué la guanacasteca se molestó tanto porque el OIJ le pusiera chaleco antibalas al exdiputado, quien llegó por una diligencia precisamente contra una amenaza de violencia que recibió cuando fue diputado, una amenaza, precisamente, de un fanático chavista.

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