Como ha sido usual, el presidente Rodrigo Chaves desde ya reparte culpas y advirtió que la oposición podría responsabilizar a Laura Fernández por eventuales crisis en Costa Rica, en medio del actual contexto político mundial.
Señaló que algunos sectores políticos mantenían la práctica de atribuir responsabilidades a otros por situaciones que, según indicó, no les correspondían. No obstante, no reconoció que durante su gobierno tuvo una situación política mundial favorable y que recibió un proceso de finanzas públicas sano a partir de la reforma fiscal.
Indicó además que la confrontación política observada durante su gestión podría mantenerse en el futuro cercano, especialmente con el cambio de administración.
Chaves y Fernández han estado realizando visitas para “inspeccionar” obras normales del estado costarricense -como una escuela o una ampliación de una cárcel-, como si fueran los ingenieros a cargo de la construcción, verificando que sean de concreto y block, como se aprecia en la imagen:
El acto de traspaso de poderes
La presidenta electa Laura Fernández confirmó que no invitará a expresidentes de la República al acto de traspaso de poderes del próximo 8 de mayo.
Señaló que la actividad será abierta al público, por lo que cualquier persona podrá asistir al evento en el Estadio Nacional de Costa Rica. La última vez que se realizó un traspaso de poderes en ese estadio fue en el año 2014, cuando asumió el expresidente Luis Guillermo Solís del Partido Acción Ciudadana.
Además, anunció que ese mismo día se realizará el primer Consejo de Gobierno en ese mismo lugar, inmediatamente después del acto oficial.
“Ese día no solo vamos a hacer el traspaso de poderes, sino que el primer Consejo de Gobierno será también ahí, delante de todos los costarricenses”, afirmó.
Fernández explicó que en esa sesión se juramentará al nuevo gabinete. También indicó que firmará sus primeros decretos ejecutivos como presidenta de la República en ese espacio.
*En alianza informativa con Acontecer.co.cr y otros medios.

