Para una parte de la población parece que votar como forma de berreo y choteo tiene sentido. El berreo y choteo son unas actitudes idiosincráticas muy arraigadas en el costarricense y se relacionan con su libertad de expresión histórica y su marcado en interés por mantener una sociedad horizontal, de igualiticos, donde nadie pueda ser mejor que los demás, pero también donde hay que quejarse para reducir a los demás que tienen el control y el mérito.
El berreo es, fundamentalmente, la acción del becerro, el ternero que pasó de su lactancia y se queja porque quiere leche. En Costa Rica, el berreo se entiende como la capacidad del costarricense promedio de reclamar, de “quejarse de todo y contra todos, pero sin intentar resolver el problema o hacer algo para que cambie la situación negativa”. Eso implica una doble moral también.
El choteo, por su parte, es una burla, “la acción de hablar mal y de actuar en contra del trabajo de los demás para bajarles el piso, es decir, que no crezca aun cuando tenga méritos”. Como se ve, el choteo es parte del famoso serrucha pisos, muy tradicional en nuestra cultura.
Cuando uno estudia las encuestas, tanto del CIEP de la UCR como la más reciente del Idespo de la UNA, encuentra que en mayoría los costarricenses aceptan que el actual gobierno Chaves Robles no ha cumplido con sus compromisos de campaña y no ha solucionado los principales problemas nacionales.
Por ejemplo, en el estudio del Idespo, sobre el desempeño del gobierno en ninguno de los temas calificados se supera la nota mínima de 7, pero según la gente se resaltan con notas de 6 a 7 temas como economía, infraestructura vial, salud y educación. Sobra decir que es una nota baja, pero incluso es muy alta si se compara con los alcances reales de esta administración, donde no hubo un solo proyecto de infraestructura propio, no se solucionaron las listas de espera en salud y se enfrenta la peor crisis de educación de la historia del país, según indicadores y datos reales.
No obstante lo anterior, Rodrigo Chaves sí supera la nota de 7. Y entre los logros que la gente reconoce del gobierno se imponen “el combate a la corrupción” y la infraestructura vial, pero el segundo lugar lo ocupa quienes no ven ningún logro de este gobierno.
En el reporte del CIEP, por su parte, nos permite inferir que “cuando se analizan las motivaciones para votar, muchas coinciden con las enunciadas por el relato populista del chavismo: “quitar el poder a los de siempre”, “devolver el poder al pueblo”, “cambiar la Asamblea Legislativa” y “cambiar la Constitución Política”. Esos 4 rubros hablan de buscar una reforma política no democrática en el país, muy afín al populismo que incentiva ese tipo de pensamientos de insatisfacción y descontento democrático. Sin embargo, ese relato puede modificarse más adelante, dependiendo quién o quiénes impongan la narrativa en la campaña y con qué éxito lo logre”.
Incluso hay un 34% que considera que “yo soy de los que apoya al gobierno actual, independientemente de lo que haga”, según el CIEP.
En la encuesta de setiembre del CIEP también se apunta otro dato que refuerza lo dicho aquí: Un 74%, 3 de cada 4 costarricenses, consideran que “el gobierno actual tuvo tiempo de hacer cosas y no las hizo“, es decir, apoyan el discurso chavista, pero en realidad no su gestión efectiva de la gobernanza. De ahí podemos también inferir el techo del chavismo.
Además de los estudios de opinión pública, solamente basta revisar la percepción en redes sociales sobre cómo defienden los chavistas al presidente y sus motivaciones para apoyar “la continuidad”. Los seguidores de este movimiento político repiten hasta el hastío las mismas consignas: “tenemos un presidente que le dice la verdad a los mismos de siempre”, “es un presidente valiente que se enfrenta a la red de cuido o ticos con corona”, “el presidente sí defiende al pueblo frente a la casta política”, y cosas así.
Todo el apoyo está basado en su discurso, no en los hechos o logros, aunque sus fanáticos realmente crean que inaugurar un Ebáis, una agencia del ICE, un tendido eléctrico es un logro o un puente pequeño son logros.
Cuando los opositores le piden a los fanáticos chavistas que enumeren o defiendan logros del actual gobernante, la respuesta es nula en la mayoría de casos o ponen logros que son irreales, pero siempre, siempre, lo que defienden es el relato o narrativa de Chaves, sus discursos de odio, sus ofensas y sus reiterados ataques contra las personas que dirigen TODOS los demás poderes e instituciones del estado costarricense.
Eso no es más que el berreo y la doble moral tica, la queja acumulada de una parte de la población que no escucha ninguna razón, ni tiene interés en las soluciones a los problemas -como la inseguridad, educación y la misma corrupción que continúa-, ni menos le importan las escasas cualidades humanas del presidente. Y ese berreo encuentra “sabor”, poder, en el choteo y el serrucho permanente que aplica Chaves contra esas otras personas que lideran las demás entidades del estado.
Lo primero es quejarse, sin aportar nada para solucionar los problemas propios y sociales, y lo segundo es encontrar que alguien entiende esa queja (berreo) y la manifiesta choteando, serruchando incansablemente, bajándole el piso, a quienes tienen más poder o son más exitosos: los demás poderes de la República, las universidades públicas, la Contraloría, la Fiscalía, el OIJ y todos, pero TODOS, los demás actores políticos.
Rodrigo Chaves les dice lo que les da placer emocional: el odio, el rencor y la venganza. Usa el berreo social para representar a esas personas resentidas con sus ataques directos o en forma de choteo y serrucho. Y eso no es novedad, es un hábito histórico de una parte de los costarricenses* que ahora está siendo alimentado para el beneficio de una nueva casta política y nuevas formas de corrupción, mediante el engaño de un cambio que solamente nos indica una ruta hacia la dictadura, claramente anti democrática.
Al final el voto, un derecho sagrado, se convierte en un arma de odio y no de solución y mejora para el país, al menos entre esos grupos sociales.
*Esos hábitos y actitudes del costarricense están en un artículo referido en este artículo, del mismo autor, así como en el libro “Así somos los ticos” -del mismo autor- cuya edición impresa está agotada, pero se consigue en Amazon en este enlace.
El artículo referido:
Los 6 hábitos culturales del costarricense que todos desprecian ◘ Archivo CCR – Culturacr.net

