La presidenta electa Laura Fernández afirmó que insiste en los planes de vender el Banco de Costa Rica, “antes de que quiebre”, para presuntamente abonar un pago a la deuda del estado costarricense con los distintos proveedores de recursos, tanto nacional como internacionalmente.
Sin embargo, el Banco de Costa Rica de inmediato respondió que no está ni cerca de estar en quiebra, sino que se trata de un negocio muy rentable, que genera buenos dividentos y aportes sociales de gran importancia para el país.
Contrario a las mentiras que pululan en redes sociales, principalmente en círculos y cámaras de eco de la desinformación oficialista, a partir de los discursos del actual presidente Rodrigo Chaves, el BCR no envía ni tiene dineros en Suiza o paraísos fiscales, sino que lo reutiliza en la dinamización de la economía, según defienden los defensores de esa entidad.
Según quienes adversan su venta, al dicho del expresidente Rodrigo Carazo, no lo quieren vender, sino más bien lo quieren comprar. Es decir, que el BCR es tan buen negocio que tiene mucho pretendientes, principalmente inversionistas extranjeros aliados con nacionales que están detrás de comisiones y dividendos que, finalmente, se repartirán entre unos pocos.

Ante las declaraciones de la presidenta Fernández, el banco informó que “una de las formas en que esta contribución se ve materializada cada año, es con el traslado del 33% de sus utilidades a aportes parafiscales para diferentes entidades”. La entidad explicó que ese 33% se distribuye de la siguiente manera:
- Comisión Nacional de Emergencias (CNE): 3%
- Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM – CCSS): 15%
- Instituto Nacional de Fomento Cooperativo (INFOCOOP): 10%
- Comisión Nacional de Préstamos para la Educación (CONAPE): 5%
La institución envió el pasado 6 de febrero a todos sus clientes una carta de Julio César Trejos, gerente general, en la que desmiente los rumores y tergiversaciones políticas de la presidenta electa sobre sus estados financieros, al afirmar que está en riesgo de quiebra, aunque sin bases para decirlo.
Trejos recordó que el BCR logró utilidades por 38.500 millones de colones al cierre del 2025, cuyo 33% se va en aportes parafiscales que sirven a la sociedad. Además, indicó que tiene una suficiencia patrimonial del 14.4%, muy por encima del requerido, “lo que evidencia una estructura financiera robusta y una adecuada capacidad para enfrentar distintos escenarios del entorno económico”, es decir, ante cualquier riesgo.

La misiva agregó a sus clientes que tiene una morosidad crediticia de apenas el 2.7%, mucho menor que cualquier otro banco o entidad financiera, con una cartera de crédito de 3.961.080 millones de colones, que respaldan familias, empresas y pymes de todo el país siendo el banco con mayor crecimiento de la cartera de crédito de todo el sistema en el 2025. Además, el banco tiene una captación de dinero por 4.016.443 millones y genera ingresos por servicios a razón de 144.196 millones de colones.
Asimismo, la Superintendencia de Entidades Financieras (Sugef) confirmó que declaraciones de la presidenta electa son irresponsables y pueden provocar daño a la entidad, porque no existe ninguna evidencia de que esté en quiebra o ni siquiera cerca de estarlo.
Con esos datos, el BCR le afirmó a sus clientes que no deben preocuparse por ninguna eventual quiebra, como afirmó la presidenta Fernández. Debe recordarse que con la CCSS sucedió un escenario similar, cuando la ex jerarca de esa institución, Marta Esquivel, afirmó falsamente que la entidad estaba quebrada, a pesar de que los datos auditados decían algo muy diferente. Hoy Esquivel enfrenta denuncias penales de diversa índole sobre su desempeño en esa institución.
Para los defensores del patrimonio nacional, la expresión de que una institución está en quiebra solamente busca debilitarla para justicar su venta a favor de los intereses de unos pocos. Tampoco aceptan que su venta represente un aporte significativo al pago de la deuda y que, por el contrario, se pierden beneficios para toda la sociedad, que un banco privado nunca aportará porque eso significa compartir las ganancias.
Unebanco, el sindicato de los funcionarios bancarios, dejó clara la mentira esbozada por el gobierno entrante sobre el BCR y afirmó que vender esa entidad es como “vender la casa para pagar los recibos”:
Los defensores del banco público agregan, también, que Fernández actúa en esa línea porque debe pagar favores políticos por financiamiento de la campaña política.




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