ÚLTIMAS
NOTICIAS

La obesidad como enfermedad crónica – Voz Propia

La obesidad como enfermedad crónica – Voz Propia
Haga clic para compartir en su red preferida:

OPINIÓN. Por Leonardo Garnier R. El año nuevo nos recibió con una buena noticia: el gobierno emitió el Decreto 44780-S que declara la obesidad como enfermedad crónica de importancia de salud pública y oficializa la Norma Nacional para la Atención Integral del Sobrepeso y la Obesidad. ¡Excelente!

Nadie duda de la gravedad y urgencia del asunto. Costa Rica es uno de los países que avanza más rápidamente a una crisis de obesidad. En las últimas décadas el sobrepeso y la obesidad han experimentado un incremento exponencial para todas las edades. Al menos una tercera parte de nuestras niñas, niños y adolescentes padecen sobrepeso u obesidad y esto solo empeora con la edad, pues casi dos terceras partes de las personas adultas en Costa Rica padecen de sobrepeso u obesidad, especialmente los mayores de 45 años. ¡Dos terceras partes, y empeorando!

Esto es grave porque el sobrepeso y la obesidad son una de las principales causas de enfermedades tan serias como las cardiovasculares, diabetes, hipertensión, dislipidemias, cáncer, osteoartritis, apnea del sueño y, claro, depresión, que nos matan y reducen brutalmente nuestra calidad de vida.

Nos estamos matando de sedentarismo y de comer mal. Lo absurdo de esto es que, frente a la gravedad de las consecuencias, las soluciones están a nuestro alcance: bastaría con movernos más y comer mejor, tan simple como eso. Ya sé, ya sé que no es tan simple. Si lo fuera todos estaríamos tan fit y saludables como Yokasta Valle, y no lo estamos. Cuesta mucho pasar del sedentarismo y el consumo de comida chatarra y alimentos ultra-procesados a un estilo de vida más activo y saludable. Todo conspira para que nos movamos menos y, sobre todo, para que comamos porquerías a todas horas (son ricas, yo sé, y adictivas por diseño).

Pero más vale tarde que nunca y por eso me alegra que, con el decreto, el Ministerio de Salud pretenda pasar a los hechos e impulsar “acciones que van desde la promoción de la salud, prevención, diagnóstico, abordaje médico, farmacológico, nutricional, psicológico, entre otros”.

Nada de esto es nuevo y, afortunadamente, el país cuenta – o casi cuenta – con herramientas que podrían contribuir con los objetivos del decreto y que, sin embargo, estamos desaprovechando. Me voy a referir a dos de esas herramientas.

En primer lugar, desde el año 2012 emitimos – y lo pongo en primera persona porque me tocó ser protagonista del proceso – el Reglamento de Sodas Escolares. El reglamento está vigente como política educativa, ya que lo aprobamos en el Consejo Superior de Educación de entonces, y se publicó legalmente como Decreto Ejecutivo Nº 36910 MEP-S, que también está vigente.

En la elaboración del reglamento participaron expertos nacionales, especialmente del Ministerio de Salud y del INCIENSA y se revisaron también experiencias internacionales, lo que permitió elaborar un instrumento al mismo tiempo estricto pero razonable, ya que daba tres años de tiempo a la industria alimentaria para adecuar sus productos a los criterios establecidos – algo que muchas hicieron, como fue el caso de la Dos Pinos.

El reglamento establece cinco criterios básicos para los alimentos y bebidas que se vendan en las sodas escolares, limitando la venta de alimentos que, proporcionalmente, contengan excesos de azúcar, grasas, calorías (densidad energética), sodio (sal) y, claro, se prohíbe también la venta de bebidas gaseosas.

Así, el MEP cuenta con cuatro poderosas herramientas para combatir el sedentarismo, la malnutrición y la obesidad: primero, garantizando un menú adecuado en los comedores escolares; segundo, aplicando rigurosamente el reglamento de sodas escolares; tercero, cumpliendo con el programa del curso de Vida Cotidiana de sétimo año, dedicado al aprendizaje de una buena nutrición y vida saludable; y cuarto, estimulando la educación física y los juegos y deportes.

Pero hay más. La segunda sugerencia para darle efectividad al decreto del Ministerio de Salud contra el sobrepeso y la obesidad, es apoyar y acelerar la aprobación del Proyecto de Ley con Expediente 23861, impulsado por la Asociación Costa Rica Saludable, que se encuentra ya en la corriente legislativa, y que busca introducir en Costa Rica el uso obligatorio del Etiquetado Frontal de Advertencia Nutricional.

Estos famosos sellitos negros han tenido un gran impacto en los países en que se han incorporado, ya que son mucho más fáciles de ver y comprender que las complejas etiquetas nutricionales que casi nadie lee ni entiende. Por el contrario, los sellos frontales indican con claridad si el producto que una persona está pensando comprar contiene exceso de azúcares, grasas, grasas saturadas, sodio o calorías. Así los consumidores pueden elegir con claridad qué es lo que quieren que su familia consuma.

Abunda la evidencia internacional sobre el impacto positivo de los sellitos en transformar los hábitos de consumo alimentario de la población, como se ha visto en México, Chile, Colombia, Argentina y Uruguay, entre otros. Además, al incidir en el consumo, los sellos tienen un efecto positivo adicional al estimular a la industria alimentaria a ponerse al día, transformando sus productos de manera que no solo sean ricos en sabor – como debe ser – sino ricos en sus cualidades nutricionales. Es un típico win-win.

Las herramientas están ahí. Han estado ahí por años. Mi preocupación – y mi reclamo – es que han estado solo en el papel. Esperemos que el nuevo decreto de este año se traduzca en una revitalización del Reglamento de Sodas Escolares por parte del MEP y en el apoyo del Ministerio de Salud para la aprobación de los sellos de etiquetado frontal. Las ministras tienen la palabra.

Este artículo de opinión representa solamente el criterio y pensamiento de quien lo firma. El autor asume cualquier responsabilidad social o legal de lo expresado. Culturacr.net no se hace responsable por consecuencias generadas a partir de esta opinión. Si desea publicar en este medio, contáctenos según estos datos.

Haga clic para compartir en su red preferida:

Leave a Reply

Your email address will not be published.